¿Qué hay detrás de esas personas que constantemente buscan llamar la atención?

¿Qué hay detrás de esas personas que constantemente buscan llamar la atención?

“La mayor parte de los problemas del mundo se deben a gente que quiere llamar la atención”. Thomas Stearns Eliot

Entre las diversas afecciones mentales que existen, hay una que se denomina “trastorno histriónico de la personalidad”. Quien lo padece tiene por objetivo no pasar desapercibido; la demanda por la atención de los demás es muy alta y depende de ello para poder sentirse valioso, importante. Su autoestima está disminuida, y es por ello que requiere reafirmarla a través de otros.

Para llenar esta necesidad de atención, suele presentar una personalidad acomodaticia o camaleónica, es decir, maleable, para poder ajustarse y, por lo tanto, agradar a los intereses de los otros.

Este tipo de personas suele ser poco empática ante los problemas de los demás, porque al ser su centro de atención el que el enfoque del otro se dirija a él, le resulta cuesta arriba poder colocarse en el lugar del otro, a no ser que finja que le importe e intente ayudar para poder nuevamente atraer su atención, y ser considerado imprescindible. Ante el éxito de otros suele ser egoísta y envidioso, y es claro entenderlo, no puede permitir que le roben el ser el centro del show.

Con lo anteriormente mencionado, no es de extrañar que las opiniones de los demás le afecten en gran medida, lo que lo torna altamente influenciable sobre lo que otros opinen de él. Sus emociones suelen ser muy variables y superficiales.

Este trastorno histriónico de la personalidad o deseo desmedido de llamar la atención hace de quien lo padece una persona necesitada de atención y valoración casi de una manera obsesiva. En muchos casos se produce como mecanismo compensatorio en personas que sufrieron carencias afectivas en su niñez

Una excelente descripción de este trastorno lo ofrece el psicólogo Theodore Millon, pionero en el estudio sobre la personalidad y sus trastornos, quien dijo: “En vez de tomar directamente el control de sus vidas, buscan controlar a quienes controlan su destino y tienen la creencia de que es necesario que todos los amen por lo que hacen, y esto les genera un fuerte temor al rechazo”.

Otro tipo de trastorno relacionado con esta necesidad de llamar la atención es el trastorno narcisista. Las personas que lo presentan buscan llamar la atención con el objetivo de ser admiradas; realmente se creen especiales, superiores y, por lo tanto, buscan relacionarse solo con personas que califican de nivel superior.

La empatía no es una capacidad que tengan los narcisistas, por el contrario, buscan aprovecharse de los demás para obtener lo que desean. Suelen ser personas soberbias y arrogantes. Este tipo de trastornos puede ser manejado en terapia, pero es bastante complejo que quienes lo padecen entiendan que no están bien y busquen ayuda.

Tarde o temprano, tanta demanda de atención suele asfixiar y estresar a quienes lo rodean, y son precisamente las personas que forman parte de su círculo íntimo quienes intentan animarlo a buscar ayuda profesional, lo cual no siempre ocurre.

No quisiera que se confundiera lo expuesto con el deseo del individuo de destacarse. Está bien trabajar para el éxito, disfrutar del reconocimiento. Esto no solo es normal, sino que, además, es sano. El cruce de la línea se produce cuando la autoestima es nula o muy baja y la persona es incapaz de encontrar refuerzo en sí mismo, por lo que dirige todo su esfuerzo a obtener valoración por parte de los demás.



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