¡Que no se te olvide agradecer!

Agradecer no es solo una cuestión de modales; es una de las acciones que consideramos más importantes para el crecimiento personal. Agradecer es reconocer las bendiciones, las oportunidades y las enseñanzas que nos dejan cada situación y cada persona en nuestra vida; además de una invaluable ocasión para sintonizarnos con la energía positiva a nuestro alrededor.

Agradecer se trata de reconocer las cosas buenas que vivimos, siempre que lo hagamos de corazón. Aunque debería convertirse en una práctica diaria, hoy es un día especial, ideal para comenzar la tarea de incorporarla a la cotidianidad. Como cada cuarto jueves de noviembre, en Estados Unidos –y otras regiones que han adoptado esta fecha- se celebra el Día de Acción de Gracias.

Si bien la cena, siempre copiosa, suele parecer la protagonista de la noche, lo cierto es que tenemos una oportunidad única para compartir con nuestra familia y seres queridos. ¿Cómo puedes hacer para disfrutar esta fecha al máximo?

  • Cena a muchas manos: Pavo, vegetales, papas, pie, jamón… Son varios alimentos y recetas que componen nuestro plato cada Acción de Gracias. Aprovecha para hacer la comida en casa e involucrar al resto de la familia. Preparando la cena juntos no solo podrás aliviarte un poco de la carga, sino que podrás aprovechar para enseñarle a los más pequeños algunos trucos en la cocina y compartir memorias sobre tu infancia y la forma en que celebraban este día. Recuerda que en los fogones también se cocina amor.
  • Juegos para todos: Si tu plan es tener un día en casa, puedes probar con hacer juegos para divertirse en familia. Todos estarán entretenidos y la diversión está asegurada. Videojuegos, juegos de mesa, o también puedes revisar esta lista que te dejamos con algunas ideas para poner en práctica.
  • Conversa, conversa: Estas fechas nos permiten compartir con nuestra familia, no solo la más cercana y coincidir todos en el mismo lugar. Aprovecha de conversar con esos primos que hace tiempo no ves, discutir con tus hermanos esos temas que les apasionan y nunca pueden darle tiempo, o de escuchar las historias de los mayores que siempre nos dejan gratas lecciones. Lo más importante, ¡escucha con atención!
  • Caja de disfraces: En Estados Unidos es usual hacer una representación teatral de los sucesos que dieron inicio al Día de Acción de Gracias. Improvisen una pequeña obra en la que explique sobre esta celebración. Una opción es hablar de lo que cada uno sabe e imaginar cómo fue esta fecha para las personas que vivieron la llegada del Mayflower a Norteamérica.
  • ¡Que no se te olvide agradecer!: El centro de la celebración, que muchas veces olvidamos o damos poca importancia. Tómate un tiempo para hacer saber a cada miembro de tu familia lo importante que es en tu vida y lo que te enseña cada día, e invita al resto a que compartan unas palabras. Verás que es una actividad reconfortante. Agradece, pero no olvides abrazar, besar y compartir sonrisas en todo momento, ¡serán una carga de energía!

Un poco de Historia

El origen de esta fecha se remonta a septiembre de 1620, cuando una pequeña nave, el Mayflower, llegó al Cape Cod, al norte de la desembocadura del río Hudson, cargada de 102 personas entre peregrinos que buscaban nuevas tierras para practicar su fe libremente y algunos ingleses que se embarcaron en la aventura. Un mes después cruzarían Massachusetts para comenzar a establecer el pueblo de Plymouth.

Los viajeros debieron enfrentar el duro invierno dentro del barco y vieron reducido el número de pasajeros hasta la mitad debido a enfermedades y el frío inclemente. No fue hasta la siguiente primavera que pudieron asentarse en tierra firme y recibieron la visita de un indio Abenaki quien les dio la bienvenida a este nuevo territorio. Ya luego de la llegada de otro nativo pudieron aprender los secretos de la siembra, pesca y caza por la zona; además fue quien ayudó a pactar una alianza con una tribu local que les permitió vivir en paz por al menos 50 años, siendo el ejemplo más importante ejemplo de armonía entre locales y colonizadores en Norteamérica.

En noviembre de 1621, cuando los peregrinos realizaron la primera cosecha de maíz, el gobernador invitó a un grupo de indígenas a un festín que duró tres días para celebrar este éxito y, lo más importante, agradecerles por la ayuda que habían brindado desde el primer momento. Esta es considerada el inicio de Acción de Gracias, que se ha perpetuado, mutado y ajustado hasta nuestros días. Incluso, en otros países como Canadá, Holanda, Gran Bretaña han hecho réplica de esta tradición, así como otras regiones que empiezan a tomarlo con fecha de compartir.



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