¿Qué nos dicen las distancias entre las personas?

¿Qué nos dicen las distancias entre las personas?

¿Estás en la cola de un banco y te sientes incómodo porque tienes a alguien detrás que está muy cerca? ¿Una persona te pregunta la hora y sientas que está encima de ti? Esto es porque la persona está dentro de tu espacio personal o íntimo, el cual no quieres compartir con un desconocido, que claramente tiene una concepción y manejo distinto de su propio espacio personal.

La forma en que nos relacionamos con el espacio, influye en nuestro comportamiento, dependiendo del tipo de relación que mantenemos con las otras personas, ya sea laboral, familiar, de amistad, íntima o con desconocidos. Los seres humanos mantenemos distancias distintas para relacionarnos con los demás.

¿Cómo me relaciono con los demás en el espacio? ¿Cómo me siento cuando “invaden mi espacio”? ¿Todos nos relacionamos igual dentro del mismo espacio? ¿Que factores influyen para que esa relación espacial se modifique? Edward T Hall, en su libro La dimensión oculta, introdujo el término proxémica, para denominar las observaciones y teorías relacionadas al empleo que hace el hombre del espacio interpersonal. Las distancias espaciales entre los seres humanos están influidas directamente por la cultura y varían según la situación específica y la relación que se mantiene con la otra persona. Hall sistematizó las distancias interpersonales en cuatro, la distancia íntima, la personal, la social y la pública. Las distancias pueden variar según las condiciones específicas, por ejemplo: en un lugar muy ruidoso la gente tenderá a acercarse para poder escucharse; o en el cine nos vemos obligados a compartir muy de cerca con nuestro compañero/a, pudiendo llegar a sentir su aliento y el olor de su cabello.

Aun cuando estos parámetros han sido identificados, son sólo eso, parámetros, en distintas culturas las distancias personales funcionan de diferentes formas. Por ejemplo: las personas de cultura árabe y de origen latino, en especial los latinoamericanos, manejamos distancias interpersonales más pequeñas que las culturas de origen anglosajón; las culturas orientales manejan espacios más pequeños para la interacción social y pública, pero mayores en la interacción personal. También dentro de una misma cultura la pertenencia a distintas subculturas o gremios y las diferencias entre los estratos sociales y relaciones jerárquicas de poder hacen que el empleo del espacio interpersonal sea distinto. Por ejemplo: Las personas que acostumbran viajar en subterráneo o transportes públicos, estarán más habituadas a disponer de menor espacio personal, teniendo que compartir a diario su espacio íntimo con miles de extraños. La distancia que mantienes hacia una persona de mayor jerarquía será más grande que con una de tu misma jerarquía. Las distancias que mantenemos con desconocidos suelen ser mayores que con nuestros seres queridos y nos podemos sentir agraviados si esos parámetros invisibles son ignorados. También nuestro espacio está influido por lo auditivo, lo olfativo y lo táctil, a diferentes distancias podemos percibir olores o ruidos distintos, así como también percibir visualmente ciertos detalles. ¿Te ha pasado estar en la sala de espera de una consulta médica y verte sometido a escuchar el incesante ruido de los mensajes que llegan al celular de otra persona?. Algunos podemos pensar que están invadiendo nuestro espacio auditivo.

Ahora que sabes todas estas cosas, ¿para qué te sirven? Nos sirven para tomar conciencia que todos habitamos un mismo espacio y tenemos distintas formas de compartirlo. La reflexión nos sirve para estar más atentos a los espacios que utilizamos y cómo respetamos o invadimos el espacio del otro, para así mejorar nuestras relaciones con los demás, así como también para darnos luces sobre el grado de empatía y la naturaleza de nuestras relaciones con otras personas o entre terceros, según el manejo del espacio hecho por las estas en situaciones determinadas. Por ejemplo: ver a dos personas que conversan a una distancia de medio metro, nos puede indicar que tienen una relación estrecha o que están conversando algo privado por alguna índole (chisme, secreto, amenaza, coqueteo), pero ojo, recuerda nunca dar por sentado ninguna interpretación sin antes evaluar las circunstancias. Podría ser que alguno de los dos tenga una deficiencia auditiva, o que alguna de ellas está invadiendo el espacio del otro por cualquier razón, cultural, de status, etc. También será imprescindible evaluar mediante la observación general del lenguaje corporal si ambas personas se sienten cómodas manteniendo esta distancia o si alguna de ellas está incómoda.

Aquí les dejo algunos ejercicios para hacer conciencia sobre el manejo del espacio, bastará con afinar los sentidos y prestar atención:

  1. Evalúa qué distancias compartes con tu pareja, tu familia, tus amigos y tus compañeros de trabajo. ¿Manejas un espacio menor con personas que son de tu agrado?
  2. Cuando hablando con un interlocutor de pie, da pequeños pasos imperceptibles acercándote a tu interlocutor, verás como éste llegado un punto comienza a alejarse, manteniendo así de forma inconsciente el espacio dentro del cual se mantiene cómodo contigo manteniendo una conversación. Igualmente, estáte pendiente de cómo te vas alejando de una persona que se está acercando constantemente, las sensaciones que te genera ésta y la relación que mantienes con ella.
  3. Afina el olfato, presta atención a qué distancias puedes percibir los olores naturales (aliento, sudor, etc.) de las otras personas, así como también perfumes, champú, etc.
  4. Percibe tus sensaciones al estar en la presencia de desconocidos compartiendo un espacio reducido, a qué distancia te sientes más cómodo y qué modificaciones suceden en tu cuerpo y tu conducta cuando no gozas del espacio suficiente.
  5. Concientiza cómo son los espacios interpersonales que utilizas con los demás en las distintas actividades de tu vida cotidiana en tu casa, trabajo, calle, etc.
  6. Reflexiona si los espacios interpersonales que manejas en tus distintos ambientes son cómodos para ti y si no, plantéate algunas formas de modificarlos, o introducir distintos elementos en tus rutinas o conductas que suavicen el impacto de estos sobre ti.

Una vez que hayas concientizado el uso que haces de tu espacio personal y cómo te relacionas con los demás, comparte conmigo si gustas tus reflexiones y apreciaciones.



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