¿Qué sabes del triptófano?

Quizás para la mayoría de ustedes este nombre no es muy familiar y para nada apetecible tal vez. Sin embargo, ya se darán cuenta que, sin saberlo, está presente en muchos de los alimentos que consumimos a diario.

Comencemos por el principio. Se trata de una biomolécula –esto significa que es producida por seres vivos- que no puede ser sintetizada por nuestro organismo, por tanto, necesitamos hacerla nuestra a través de los alimentos. Forma parte del grupo de los aminoácidos esenciales que se conocen desde las investigaciones de doctor William Cumming Rose. Este nutricionista americano notó que sujetos sometidos a dietas sin estos aminoácidos padecían síntomas de nerviosismo, mareos y fatiga.

El triptófano está presente en el huevo, productos lácteos, en el plátano, la espirulina, cereales integrales, en la auyama o calabaza,  chocolate, garbanzos y en la avena, entre otros. Las personas que siguen una dieta vegetariana sin huevos ni productos lácteos tienen mayor riesgo de deficiencia de triptófano así como las personas con altos niveles de estrés.

Pero ¿por qué debemos consumir alimentos ricos en triptófano?

El triptófano actúa en la liberación de serotonina por parte de la glándula hipófisis. Se ha visto que los procesos depresivos pueden estar relacionados con niveles inadecuados de serotonina.

Por otro lado, la serotonina favorece la liberación de melatonina; esta actúa en la regulación del equilibrio vigilia-sueño. Es bien sabido que la serotonina funciona como un tranquilizante que bloquea la ansiedad.

El triptófano también participa en el control de la ansiedad por la comida, siendo muy útil en la obesidad causada en personas que no pueden dejar de comer durante todo el día. Niveles bajos de triptófano también se han relacionado con la aparición de estrés y conductas agresivas. La niacina o vitamina B3, producida en el organismo, depende de la presencia de triptófano.

El doctor Andrew Weil, especialista en medicina integrativa e investigador en el campo de la biogerontología, afirma en su libro “Envejecer sanamente” que el aminoácido triptófano ayuda a conciliar el sueño. Tomar leche antes de dormir nos puede ayudar a mejorar el sueño. La leche contiene triptófano.

Se ha descrito un estado que los americanos llaman “turkey tirednees” o “cansancio del pavo”; la carne de este animal tiene altas concentraciones de triptófano y es posible que algunas personas puedan experimentar algún grado de somnolencia tras consumir esta ave.

En resumen, si en algún momento te sientes con algo de fatiga, ansiedad, estrés o falta de sueño, aumenta el consumo de los alimentos que he mencionado en este articulo. De no mejorar y como es costumbre en mí aconsejarlo, visita a tu médico de confianza.

 



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