¿Quieres recibir en grande? Para eso tienes que soltar

Comparto contigo una experiencia personal que me ha hecho reflexionar y poner en práctica mis enseñanzas. Se trata de una relación importante a la que debo soltar.

Nancy ha sido mi productora y representante a nivel nacional por algunos años, y en el transcurso de estos hemos tenido grandes experiencias, éxito y hemos disfrutado lo que nos apasiona, servir a la gente. Sin embargo, hace unos meses pude observar que algo pasaba y al conversarlo, mi querida Nancy se da cuenta de que ya no siente el mismo entusiasmo por lo que hacemos. Para mí fue una sorpresa porque justo estábamos en medio de planes de una mayor internacionalización y muchos otros maravillosos proyectos. Todo el trabajo me tenía muy alegre y no había considerado para nada que esto pudiera pasar.

A partir de allí he tenido de trabajar mi miedo a soltar y fortalecer mi confianza en que la vida sabe lo que me conviene y vendrán grandes experiencias para mí.

El miedo a soltar

Una situación similar puede ocurrir con una relación romántica, pues de pronto uno de los dos deja de amar al otro. ¿Qué hacer en ese caso? ¿Aceptas la situación y atraviesas el duelo y la separación o fuerzas una relación para que dé algo que ya no puede dar?

Indudablemente, soltar una relación, un trabajo, un país o una situación da miedo, sobre todo si pensamos que todo estaba bien. Sin embargo, a veces la situación no es buena y aun así nuestro miedo nos hace quedarnos apegados. Nuestros temores e inseguridades nos hacen querer aferrarnos a relaciones o situaciones que pudieran estar vencidas o están listas para ser algo distinto.

Se dice mucho que el miedo no debería detenernos, pero en la práctica, a veces ocurre. Entonces, ¿cómo lidiamos con el miedo?

Confiar, la clave para recibir

Para mí, estas situaciones son una oportunidad para confiar en la vida, en la Inteligencia Infinita. La vida es movimiento y, si sabemos oír las señales, esos cambios siempre te llevarán a un mejor lugar. Seguro que conoces esa frase que dice que Dios no te quita nada a no ser que vaya a entregarte algo mejor.

Entonces, cuando dejamos libres nuestras manos, a pesar de las emociones que pudiéramos sentir, estamos abriendo el espacio para que maravillosas oportunidades, personas y experiencias lleguen a nuestras vidas.

La vida o Dios, si quieres verlo así, posee una sabiduría mayor a la tuya o mía. Esta nos llevará a sentir la plenitud, el éxito y el bienestar si dejamos que nos guíe.

Tips para abrirte a recibir en grande:

1.- Acepta la situación. Toma el tiempo que necesites para digerir lo que está ocurriendo. Incluso, vive el duelo si es lo que estás sintiendo.

2.- Busca momentos de silencio e introspección. Tal vez puedas responder: ¿qué me está mostrando la vida con esto?

3.- Trabaja con tu autoestima. Reconoce que tienes la valía suficiente y que mereces estar con gente que quiere estar contigo.

4.-  Busca nuevas opciones. A veces dar unos pasos hacia atrás, alejándote de la situación te permite ver soluciones que no se te habían ocurrido.

5.- Recuerda momentos de tu pasado en los que has perdido algo o alguna relación y luego te diste cuenta de que fue lo mejor.

6.- Si no tienes las herramientas para lidiar con esta situación, busca ayuda. Un terapeuta puede ser muy valioso en estos casos. Cuentas conmigo si me necesitas.

Nancy querida, muchas gracias por todo lo compartido. Te libero y me libero porque sé que vienen maravillosas experiencias para ti y para mí. Ambas merecemos sentirnos totalmente plenas. ¡Bendiciones!



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