Quiero que mis hijos lean

Los niños tienen una mirada encantadora y despierta sobre la vida. Les encanta reír, preguntar, conocer, imaginar. Esa curiosidad y, sobre todo, su sed de conocimiento, hacen de la niñez la mejor etapa para cultivar el hábito de leer.

La lectura le ofrece una gran cantidad de beneficios tanto a niños como a adultos: mantiene el cerebro activo, ayuda a dormir mejor, aumentan la capacidad de comprensión e, incluso, pueden aliviar la depresión.

Fomentar este hábito desde temprana edad es ideal para que tus niños pongan a trabajar su creatividad y su inteligencia. Esto les da, además, la oportunidad de ejercitar su capacidad y su desarrollo lingüístico. También los hace reír, soñar, imaginar. ¿Sabes por dónde comenzar? En el portal web Entre Mujeres encontramos una guía fantástica para que tus niños comiencen a leer:

  1. Fomenta el contacto con el libro: muéstrale la lectura como una forma de diversión, no como una tarea que deben cumplir. Introduce los libros en su entorno cotidiano antes de que comience la escuela, para que comience a acostumbrarse a ellos. Si tu hijo es apenas un bebé, puedes hacer que vea los libros como un juguete más. Cómprale, en un principio, textos con pocas palabras, muchas  ilustraciones e incluso con texturas para ejercitar sus sentidos.
  2. Da el ejemplo: de poco sirve decirle a un niño que sea amoroso, respetuoso responsable si en su núcleo familiar no puede ver materializados esos valores. Lo mismo ocurre con la lectura. La familia es el estímulo y el ejemplo a seguir más cercano de los niños en sus primeros años de vida.  ¿Cuál es la clave? Predicar con el ejemplo. Si tu hijo ve que disfrutas de un buen libro, asociará este hábito al goce personal.
  3. Regálale una biblioteca: haz que los libros formen parte de su vida y colócalos en un lugar accesible, ya sea en un espacio común de la casa o en su habitación. «La accesibilidad es un factor de fomento de la lectura que despierta la curiosidad», según el portal Entre Mujeres.
  4. Invítalo a participar en la lectura: anímate a leer una historia junto a tu hijo, dile que te cuente qué le pareció, comparte experiencias de lectura, pregúntale cuál fue su personaje o su parte favorito del libro. Esto le permitirá fomentar su sentido crítico.

¿Listo para invitar a tu hijo a esta aventura llena de letras? ¡Adelante!



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