¡Quiero sentirme mejor!: los 5 pasos hacia el ecobienestar

¡Quiero sentirme mejor!: los 5 pasos hacia el ecobienestar

¿Cómo podemos manejar una situación difícil? ¿Qué es lo que realmente nos motiva y desmotiva? Si buscamos tener pensamientos positivos sobre nuestra realidad, ¿por qué a veces seguimos sintiéndonos mal?

En ocasiones, mientras más difícil sea la situación que estemos atravesando, menos opciones creemos tener para salir airosos de ella. Si somos 100 % responsables de lo que nos sucede, entonces, también tenemos 100 % el poder de cambiar nuestra realidad. Sin embargo, la imagen que nos generamos del mundo que esperamos tiene poder sobre nuestros sentimientos.

Cuando nuestras expectativas (imagen interna de lo que esperamos) son mayores a la realidad externa, ¡nos frustramos! Esta es nuestra fórmula de la infelicidad.

Por otro lado, cuando nuestras expectativas son menores a la realidad externa, hay satisfacción.  Con ello, generamos nuestra fórmula de la felicidad.

Esto no significa que debemos esperar poco de la vida para evitar el sufrimiento. El ser humano, por naturaleza, genera expectativas sobre casi todos los aspectos de su vida. Lo interesante es ¿con qué cantidad de detalles reflejo en mi mente esa imagen del mundo que quiero? Básicamente, no está mal generarnos expectativas, el detalle está cuando nos creamos expectativas de cosas que escapan de nuestro control. Allí generamos la frustración.

En ocasiones, generamos grandes expectativas de cada aspecto de nuestras vidas, y al no obtener los resultados que deseamos, promovemos una gran insatisfacción al sentir que no podemos cambiarlo. Cuando nuestras expectativas son mayores a la realidad externa (repetido muchas veces) y junto con ello sentimos impotencia, generamos la fórmula perfecta del sufrimiento.

Richard Bandler, uno de los creadores de la programación neurolingüística (PNL), plantea que “la frustración requiere de una adecuada planificación”. Y es que cuantos más detalles posea nuestra imagen mental del mundo (expectativa), más estamos propensos a sufrir por los resultados que obtengamos. No tenemos dominio alguno sobre la realidad externa, pero sí sobre lo que esperamos de ella.

Todas nuestras emociones son el resultado de la diferencia entre nuestra imagen interna de la realidad, y la realidad externa o experiencia real. Entonces, ¿qué tan importante es que mantengamos equilibrada esta fórmula? Tus emociones determinan tus decisiones, y la calidad de tu vida depende de la calidad de tus decisiones.

Para potenciar tus emociones y tener una mejor calidad de vida, aquí tienes cinco pasos que puedes seguir para alcanzar un estado de bienestar interno que a la vez te haga sentir mejor con tu entorno:

  1. Si tienes poder para cambiar la realidad externa, ¡hazlo!; si no tienes poder para cambiar la realidad externa, entonces, cambia o adapta tu imagen del mundo.
  2. Procura destinar al menos una hora al día para ti mismo. Lee un buen libro, camina al aire libre, escucha música, medita o ejercítate. Conéctate con tu esencia y disfruta reencontrarte cada día.
  3. Cuida tu foco. De todos los aspectos de tu vida, ¿en qué te enfocas? Visualiza y define una meta que quieras alcanzar. Plantéate nuevas estrategias y desarróllalas. Revisa en qué mantienes concentrada tu atención y qué tan productivo es eso para ti. Si es algo sobre lo que no tienes control, ¡cambia tu foco!
  4. La realidad es un hecho. Lo que define nuestro estado ante la realidad es el significado que le damos a lo que observamos. Entonces, ¿qué significado le estás dando a cada detalle de tu vida? ¿Qué significa lo que ves, lo que oyes, lo que percibes y lo que sucede a tu alrededor? Recuerda que tienes el poder de darle el mejor significado a todo lo que te sucede, de tal manera que te procures un mayor bienestar general. Lo que para algunos es un problema para otros significa una oportunidad.
  5. Plantéate nuevas estrategias de acción. A partir de hoy, ¿qué puedes hacer diferente?, ¿qué puedes hacer mejor?, ¿cómo puedes darle un mejor significado a tu situación? Y con base en eso, ¿qué nuevas actitudes en ti podrían generar mejores resultados en tu vida y en tu entorno?

Si alcanzas un estado de bienestar propio que te beneficie en todos los sentidos al tiempo que favoreces a tu entorno, estás siendo ecológico y proactivo. Practica la espontaneidad y pon a prueba tu creatividad.

Recuerda que la motivación es una fuerza interna (autónoma) que nos incita a actuar y mantener nuestro foco de atención en concretar y respaldar lo que deseamos. Así que genérate cada día espacios de aprendizaje y motívate a vivir una vida feliz. Sin importar cómo lo hayas hecho antes, enfócate en cómo puedes hacerlo mejor de ahora en adelante. Solo tú tienes el poder de moldear tus sueños y definir tu vida.

Y a ti, ¿qué te motiva?

Créditos fotos: Joselyn Egúsquiza Lovera



Deja tus comentarios aquí: