Razones para esperar el indicado

Es importante aclarar que no estamos hablando de amores perfectos, princesas encantadas o algún príncipe azul, sino más bien de un amor que calce en nuestra vida. Dos personas que ni en sueños se conocían y de pronto se encuentran en el momento menos esperado, pero justo en el momento indicado. Conozco muchas historias reales de esas. No es cuento de hadas.

Tampoco se trata de sentarnos, poner todas las opciones en uno sola canasta, tampoco de suponer o de quedarnos solo en promesas. Esperar el amor indicado se trata más bien de prepararnos para recibir y disfrutar. Emprender el vuelo en una relación de pareja no debe ser algo a la ligera, y si todavía no llega quien mueva tu mundo, ten paciencia. En quietud y silencio, espera.

Dalai Lama dijo: “Ten en cuenta que el gran amor y los grandes logros requieren grandes riesgos”. Cuando sabemos esperar, nos volvemos maduros y nuestras vidas son más coherentes, te enamoras de la sonrisa, de su mirada, de su presencia.

Estás consciente por todo lo que ya has vivido que debes trabajar en el amor todos los días, que cada momento es importante y valoras más los detalles.

Cuando encuentras el amor indicado, lo ves de forma inteligente y se vuelven amigos, compañeros, cómplices y, por supuesto, buenos amantes. En este tipo de relación, sabes que las peleas y desacuerdos existen, sin embargo, cada día es una oportunidad para seguir el camino elegido juntos, poniéndose en los zapatos del otro.

Cuando consigues el amor indicado, lo reconoces porque te ayuda a mantener el equilibrio sabiendo que ninguno de los dos es perfecto.

Pasar un tiempo sin pareja, contigo mismo, conociéndote y aprendiendo a quererte te ayuda a escoger una pareja que te quiera tanto como te quieres a ti mismo. El verdadero amor te quiere con ternura y te protege.

Si estás sin pareja ahora, no desesperes, antes bien disfruta de tu propia compañía, nutre tu vida y prepárate para recibir lo que el universo tiene para ti. Esperar un amor bueno puede ser la mejor historia de tu vida, una llena de emoción y suspiros; a pesar de los momentos difíciles, sonreír juntos.

“Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos”. Julio Cortázar



Deja tus comentarios aquí: