¿Realmente se puede ser feliz en pareja?

En mi experiencia la respuesta es afirmativa. Descubre aquí qué hacer para disfrutar y vivir una relación de pareja saludable, nutritiva y plena.

Las relaciones amorosas son un tema que aparece repetidamente en las encuestas que paso cuando concluyo un taller y pregunto a los participantes sobre lo que les gustaría trabajar. Y es que no es para menos. Estas acaparan mucho de nuestro tiempo, bien sea porque las tengamos o porque las queramos. Gracias a nuestra situación sentimental, podemos estar en el “cielo” o en el “infierno”.

Pero, ¿cómo hacemos para poder disfrutar de la posibilidad y vivir una relación de pareja saludable, nutritiva y feliz? Bueno pues, esa es una gran pregunta que, como seres únicos y complejos que somos, tiene múltiples respuestas. Incluso la misma cambia dependiendo del momento de vida en que nos encontremos o de la etapa de la vida de pareja que estemos viviendo. Sin embargo, hay algunas cosas generales que al saberlas, nos ayudan a vivirlas de una manera más exitosa y saludable. Así que aquí sabiendo lo que mueve y preocupa este tema comparto brevemente las etapas que, en mi opinión, se deben vivir con el propósito de tener relación amorosa saludable:

Cerrar para poder abrir. A veces nuestro deseo de sentirnos amados es tal, que no logramos ver la importancia de deshacernos del pasado y cerrar ciclos para aprender y abrirnos a vivir experiencias distintas. Todos quienes hemos tenido una relación anterior, debemos cerrar completamente con ellas, y reflexionar sobre lo vivido. Esta reflexión conlleva acciones como perdonar, limpiar y, posteriormente, abrir el espacio que es necesario para que algo nuevo vuelva a crearse. Cerrar significa vaciarnos de las emociones que tenemos con respecto a nuestra experiencia previa. A veces el cierre, incluso debe ser con nuestros padres, con lo que aprendimos de ellos sobre el amor, pues fueron nuestra primera referencia de lo que es una relación de pareja.

Prepararte para el amor. Una vez que el espacio en nosotros está disponible para el amor, es muy valioso tener la claridad de lo que se quiere de un compañero (a) y cómo podríamos identificarlo (a) y atraerlo (a). A veces, ingenuamente, pensamos que el amor es algo que nos ocurre y que de pronto vemos a alguien y sentimos esa atracción. Pero si vamos a ese instante mágico conscientes, podremos darnos esa oportunidad con quien se parece a lo que queremos y evitaremos las malas experiencias. En esta etapa, las personas deben crear actividades para disfrutar su vida mientras está lista(o) para la llegada de su pareja.

El inicio, el acercamiento. En general, cuando conocemos a un posible candidato (a), tendemos a ponernos una máscara para mostrar esa parte de nosotros que creemos conquistará o le gustará. Esto es un error pues al no mostrarse como realmente son, una relación verdadera no es una posibilidad real. Se requiere de autoestima y valentía para mostrarse genuinamente. Pero si se quiere iniciar algo profundo, hay que correr el riesgo. Fortalecer la autoestima en este caso es muy valioso.

Mantener una relación y hacerla crecer. Tal vez más que conseguir una pareja, el reto es mantener una buena relación que permita el desarrollo de la relación y los involucrados. El agitado día a día, los constantes cambios que la vida nos presenta y las preocupaciones, nos distraen. Esta etapa requiere de una constante revisión, comunicación, honestidad y sobre todo del compromiso de ambos para poner la relación por encima del resto de las cosas. Hay valiosas actividades que pueden hacerse aquí para fortalecer la relación.

Es evidente que en cada etapa se presentarán sus obstáculos. Habrá cosas que se nos interpondrán en el camino para ver qué tan bien hemos cerrado el pasado; qué tan seguro estamos de lo que queremos; y qué tan dispuestos y abiertos estamos a crear una relación en la que podamos crecer. Como verán, al igual que otras tantas cosas en la vida, en el campo de las relaciones amorosas, lo más sabio es dar un paso a la vez.



Deja tus comentarios aquí: