Recupera tu alegría

Esta mañana, mientras conducía por las calles de Los Ángeles en el sur de California, el denso tráfico me permitió observar a los conductores a mi alrededor: sus caras tristes o inexpresivas, su resignación marcada en sus gestos y actitud, todo mostraba una total falta de alegría, una falta de ilusión, un total olvido de su realidad, de quiénes son y de qué han venido a hacer a esta experiencia terrestre que llamáis vida. Ellos, no son la excepción en este planeta, más bien la norma y es que así es como pasan la mayor parte de sus vidas los seres humanos: sobreviviendo en lugar de viviendo plena y felizmente.

Antes de nacer, el ser que eres se sentía ilusionado, feliz, pletórico: iba a aventurarse en una nueva experiencia y disponía de todas las herramientas y el conocimiento en su interior para disfrutar a cada instante de la misma. Sabía cómo y estaba decidido a expandir su luz disfrutando de cada instante de esa nueva experiencia que iba a empezar. Quizás te estés preguntando qué ha pasado, cómo puede ser que nos hayamos alejado tanto de ese ser que somos y que habita en nuestra persona. La persona en la que se encarna ese ser va gradualmente perdiendo el contacto con él mismo, con su realidad y es así como se olvidan también de cuál es su misión en este planeta, esa por la que decidieron encarnarse y que les permitiría vivir ilusionados cada uno de sus días.

Vuelve a mirar a tu interior.

Desde que nacemos ya los adultos a nuestro alrededor tratan de hacernos prestar atención al exterior, a solo lo que ellos pueden percibir con sus sentidos ya dormidos. Es así como gradualmente tú también fuiste dando más importancia al exterior hasta llegar a olvidarte incluso de tu ser, ese que habita en tu cuerpo y que eres tú.

Esa falta de comunicación entre tu persona y tu ser es el origen de todos tus problemas y de todo tu sufrimiento pasado y presente.

La persona ajena a su ser pasa la vida en lugar de vivirla, deambula desorientado sin rumbo ni objetivos, perdido y confuso. Y desde esta especie de sonambulismo le da la mano a la voz de aquel que dice querer ayudarle y que le confunde con sus mensaje pseudoprotector: el ego. ¿Y por dónde puede conducirnos el ego más que por los caminos que le son propios, los del sufrimiento y el dolor?

La fuente de toda tu alegría reside en tu interior, en el núcleo luminoso de tu ser.

Recuperar tu alegría es tan sencillo como retomar la comunicación con tu ser.

A lo largo de mis ya más de veinte años trabajando con alumnos de todo el mundo he visto cómo cada uno de ellos ha recuperado el brillo en su mirada, el gesto esperanzado y la alegría con solo retomar el contacto, la comunicación fluida con su propia interioridad.

¡Atrévete a mirar hacia dentro y descubre la inmensa belleza que reside en tu interior!

Espero hayas disfrutado tanto leyéndolo como yo escribiéndolo para ti.

Paz y alegría



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