Reflexiones cuando visitaba un cementerio

 

Antes cuando iba al Cementerio, me gustaba observar los panteones. Me dada un paseo por todo ese escenario silencioso. ¿Qué llamaba mi atención? Los epitafios (los cuales muy pocos tienen), las fotos, las esculturas de ángeles, la edad en qué murió la persona, cuántos familiares estaban enterrados en el mismo sitio.

Recuerdo un panteón muy peculiar, un hombre que falleció a los 27 años; al parecer había pasado su cumpleaños y ese lugar estaba lleno de globos, y fotos de este joven en una moto, era demasiado conmovedor el amor que tenía aquella decoración, cuya energía sólo podría venir de una madre.

Pero también llama aún mi atención el enigma característico de los cementerios, como si guardara secretos, ese aire de misterio, esa sensación de soledad y que sin embargo me hace preguntar ¿si las tumbas hablaran de cada historia, persona, familia que se encuentran allí inmersos?  ¿Cuántas experiencias, vivencias que han tenido estas personas, tanto que contar tendrían? ¿Qué sueños tendrían? ¿Fueron felices?

Observo las flores marchitas, los floreros que llevan años vacíos, las tumbas que ya ni nombre tienen, y algunas cruces caídas…  y esa es la reflexión de estas líneas, porque cuando observo el cementerio desde esta perspectiva me pregunto: ¿tanta vanidad, sufrimiento, esmero para llegar a esto?

Entonces recuerdo que en la vida actual, mientras me pregunto esto allá fuera de estos linderos del camposanto hay millones de personas viviendo desde el ego, el sufrimiento y la vanidad…

Vienen a mi mente la gente pretenciosa, acomplejada…  que se cree más que otros porque su familia quizás ha tenido más dinero, viven en una urbanización lujosa, o porque tuvo la oportunidad de estudiar, viajar al exterior, tener bienes materiales, finos perfumes, ropa de marca, etc.  ¿Por qué digo gente acomplejada? Porque esos son complejos, son ideas que en su mente los hacen creer que son más que otros y que pueden ver por encima del hombro, eso sólo los hace ser seres limitados.

A lo largo de mi vida he conocido personas así, y creo que quien esté leyendo estas líneas también. Por supuesto cada quien vive desde la realidad que decide crear y se le respeta, pero viendo un osario me convenzo que todo eso es vanidad.

Por eso cada vez que visitaba un camposanto recordaba que la gente desperdicia su tiempo en tantos problemas que se crea y para nada. Luchas, tristezas, sufrimiento… etc y para terminar allí, en medio de tantas tumbas anónimas, en las que ya el nombre no importa, porque como dicen más vale un perro vivo que un muerto.

Y ni hablar de las cenizas arrojadas al mar o en la montaña… se fundieron quien sabe con qué.

Ni siquiera el cuerpo que tienes actualmente lo vas a poder conservar para siempre, ni que le pongas implantes, botox, te podrían momificar pero ¿qué sentido tiene? La gran verdad de todas: “del polvo vienes y al polvo volverás” frase que pareciera fantástica pero es muy real, y si te creman llegas más rápido a eso.

Así hayas usado en tu vida los perfumes más costosos: channel, óscar de la renta, carolina herrera… a las 24 horas de fallecer ya estarás oliendo mal; sin importar tu raza, creencia, posición económica o lo que hayas logrado. Eso le pasa desde el más rico hasta al que menos recursos económicos tenía, porque somos humanos, y ninguno de nosotros vamos a escapar a lo que llaman muerte.

Otra reflexión viendo las tumbas del cementerio, fue que cuando estas personas fallecieron, si alguna de ella se creyó indispensable creo que estaba equivocado (a) pues mientras lo dejaron enterrado la vida continuó para sus familiares, el mundo siguió girando. Tal vez los lloraron por algún tiempo, sin embargo en su trabajo contrataron a alguien, quizás su pareja más adelante se buscó otro (a), vendieron su vehículo, regalaron su ropa. Pero el mundo siguió girando, sencillamente su historia terminó en este plano y los demás debieron continuar, lo cual es normal.

Entonces ¿cuál es la moraleja?

  1. Sólo nos vamos a llevar lo que disfrutamos en esta vida. De hecho para el entierro generalmente al muerto lo visten con su ropa favorita… con aquello que los familiares creen fue más representativo. Y de todo tu closet son poquitas las prendas que te pondrán, porque lo demás ya no te va hacer falta.
  2. La vida es corta, así que antes que nos lancen literalmente en el hueco o las cenizas sean dispersas en la plaza, playa o río… aprovecha, sé selectivo en tu tiempo, en elegir lo que te hace feliz, deja pasar lo irrelevante.
  3. Los bienes materiales no son para presumirlos ni acumularlos y mucho menos para sufrirlos todo lo contrario son para usarlos, compartirlos, disfrutarlos… eso no te lo van a meter en la urna, ni te los van a mandar para el cielo o el infierno. Así que se libre, ellos no te poseen a ti.
  4. Nadie es indispensable, en vida brinda esa libertad. El mundo puede seguir sin ti, la empresa, la familia, el condominio, etc. Pero tú no puedes seguir sin ti mismo, que indica esto: goza de tiempo para ti, para consentirte, para estar contigo mismo, ten equilibrio.
  5. Tus vivencias, serán las  maletas que te llevarás de este plano. ¿qué quieres llevarte: quejas, complejos, tristeza, odio, apegos, miedos, sufrimiento, malestar?

Goza tu vida por favor, viniste a ser feliz a compartir, realmente ninguno de nosotros somos perfectos y eso me parece hasta bonito, porque a través de nuestro camino vamos evolucionando en amor.

Entonces si lees estas líneas no es para entretenerte sino para hacerte reflexionar, de vez en cuando es bueno hacer una pausa y peguntarnos ¿soy feliz? En el tiempo que me queda ¿cuáles son las experiencias que me gustaría tener? ¿Vale la pena sufrir por algo o por alguien? ¿Qué me falta por cumplir? ¿Realmente he disfrutado mi vida y mis bendiciones?

Aunque reconozco que el verbo disfrutar depende de la perspectiva de cada persona, para algunos eso podría significar al estilo de la canción de Ricky Martin “vivir la vida loca”, tenemos libre albedrio, lo que es importante es que lo que decidas hacer te haga feliz en armonía con el universo, sin perjudicar a nadie.

Hay que deleitarse en este plano terrenal, ponerse la ropa que le gusta, escuchar la música de tu agrado, ir a los sitios preferidos, viajar, divertirse, disfrutar de la comida favorita, amar, hacer lo que te gusta, lo que te hace vibrar el corazón y ser feliz.

Suelta esos miedos, esas dudas, esos complejos y vive.

Estamos en el plano terrenal, entonces gózalo, por algo se te dieron 5 sentidos.

Ciertamente sufrir es perder el tiempo en esta vida. Todo pasa, hasta tu pasarás.

Cuando reviso estas líneas creo que mis visitas al cementerio fueron muy importantes a nivel de conocimiento, aunque ahora ya no realizo este tipo de tour por precaución espiritual.

Sin embargo también he visto en el camposanto otras cosas, como las plantas que nacen y florecen de algunas de esas tumbas como diciendo la vida florece, he visto el amor de los familiares que van y visitan a sus seres queridos dando fe que la muerte no destruye el amor, la figuras de los ángeles que parece cuidaran de esas almas, que nos recuerdan que en el más acá como en el más allá siempre vas a necesitar a Dios.

Bendiciones,

Egleé Yadira

@eglee_yadira

egleeyadira.blogspot.com

 

 

 



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