Relaciones peligrosas

¡Son encantadoras! ¡Te mantienen en un vilo de pasión constante te hacen sentir viva(o), estimulantes hasta la médula! ¡Estás en una constante sensación de aventura nada es monótono aburrido ni insípido!, exacerban las ganas de vivir, vives ilusionada(o) con el futuro por venir, con los planes que haces para estar juntos para siempre, te haces adicta(o) a esa persona que te hace tan feliz, quieres hablarle todo el tiempo, escribirle, verle y mantenerte en ese estado de hiper placer que genera solo estar en contacto con esa persona. Claro, todo esto tiene un precio y el precio es que lloras a mares.

Este escenario se ve en relaciones que necesitan vivir intensamente el enamoramiento y rápido, ya que no tienen la posibilidad de vivir su relación abiertamente, cada minuto cuenta, cada segundo es una emoción irrepetible, ya que se encuentran limitados en tiempo y espacios y no se les permite vivir con calma su romance, así que ¡hay que aprovechar lo que podamos! De allí surge un efecto contraproducente. La química del cuerpo humano produce un grupo de sustancias como las serotoninas y endorfinas cuando sentimos emociones satisfactorias, estas pueden generar grandes explosiones hormonales, sintiéndonos fuertemente atraídos por la persona que las estimula. Esto genera una intensa adicción viendo la necesidad que sentimos de la persona como «un amor inmenso» lo que es en realidad una adicción emocional o más bien una adicción química de tu cuerpo a las sensaciones satisfactorias que se generan.

relaciones-peligrosas¿Amor?, es probable, mas no es necesariamente eso. Varios factores confluyen en una relación de este tipo, esas que te llevan directo y en caída libre del cielo al infierno. Inicialmente una fuerte atracción, más la química que genera el cuerpo ante estos encuentros tan estimulantes, produce un «fuerte enganche» con la persona, luego, quieres más y después, quieres más. Día tras día estás envuelto(a) en un situación que «no puede ser» pero que no puedes dejar. Otro factor es que las sensaciones iniciales son tan fuertes que cuando te separas experimentas la dolorosa sensación de la pérdida y tus hormonas se van al piso, te deprimes orgánicamente hablando. En cuestión de poco tiempo te encuentras en un tobogán emocional, de bajadas y subidas, nada equilibrado, todo es exceso, de amor, pasión, felicidad, de tristeza, de melancolía y más.

Estas relaciones se vuelven RELACIONES PELIGROSAS pues transtornan tu equilibrio emocional, te quitan la paz y exigen de ti una gran inversión emocional y mental, ¡son fundamentalmente una trampa emocional! Una trampa que verás descubierta cuando ya hayas puesto todo de ti y no hayas obtenido nada más que decepciones. Hay maneras de evitar verte envuelta(o) en una relación como ésta:

  • Identifícala ¡antes de caer en la trampa!: ¿qué quieres de esa relación?, ¿cuáles son tus expectativas?, ¿cubre tus expectativas y obtienes lo que esperas?, ¿Cómo te ves en esa relación dentro de un mes, seis meses, un año? Con las respuestas puede que encuentres que no coinciden con la realidad que vives dentro de esa relación.
  • No te enganches: si ya la tienes identíficada necesitas establecer un sistema de defensa interno que te permita establecer los límites.
  • Protégete: tú y sólo tú sabes más que nadie cuando te estás enamorando, así que ¡mosca!, cuando te esté pasando enciende tu sistema de defensa y ¡vete!
  • Aprende a decir que no: no al responsable de tus tormentos emocionales, no. Aprende a decir no a ti misma(o). Eres tú quien tendrá que poner los límites a tiempo aún cuando no te guste mucho la idea.


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