Repensar las ciudades

¿Creen ustedes posible la creación de ciudades que se integren a su ecosistema local? Esta idea, que pudiera ser catalogada de utópica, ha sido puesta en práctica en San Luis Obispo, una urbe de 50.000 personas ubicada al norte de la ciudad de Los Angeles, California, en Estados Unidos.

Con un hermoso proyecto de restauración en donde los riachuelos se integran al paisaje urbano, San Luis Obispo ha logrado convertir el centro de la ciudad en un lugar apacible, donde la brisa fresca y el crujir de los árboles se imponen sobre el perturbador ruido de los vehículos y los atorrantes gases de la combustión.

curitibabusLas ciudades deber ser vistas como un sistema en funcionamiento, no en términos individuales sino en una completa dimensión global. Así lo describe Richard Register en su libro ”Ecociudades: Construyendo ciudades en equilibrio con la naturaleza”, agregando que las mismas deberían ser diseñadas para las personas y no para los autos que transitan por sus calles.

Pudiéramos hablar entonces de ciudades peatonales, comunidades creadas de modo que la gente no utilice los vehículos para trasladarse, porque pueden caminar hasta la mayoría de los lugares donde necesitan ir, o alternativamente emplear el transporte público.

curitiba_smallTal es el caso de Curitiba en Brasil  donde el 70% de la población utiliza un moderno y eficiente sistema de transporte público,  y en donde las personas de bajos recursos son motivadas a mantener limpias calles y parques, a cambio de tickets de transporte y comida. En un reciente sondeo, 99% de los tres millones de habitantes de Curitiba manifestaron estar felices en su ciudad.

Lo mismo sucede en San Luis Obispo que ha sido denominada la ciudad mas feliz de los Estados Unidos.

Estos son ejemplos de cómo las comunidades pueden trabajar para crear un efecto positivo en las personas que la conforman. Es poco lo que individualmente podremos lograr, lo importante es hacer que nuestro trabajo en común logre inspirar a otros. Ciudades como Copenhagen, Portland, Curitiba o San Luis Obispo, están sirviendo de inspiración para que este cambio positivo se produzca.

En estos tiempos en los que la tierra, el agua y la energía comienzan a escasear,  la integración de las ciudades al ecosistema local puede ser perfectamente factible repensando el diseño fundamental de las ciudades; humanizando lo que ya existe.

Las herramientas las tenemos, ahora falta tener la voluntad.

 



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