Resentimientos

Hoy tuve una dosis de Inspirulina y quise compartir esto con toda la comunidad.

En cualquier momento en que se siente lleno de resentimiento está entregando el control de su vida emocional a los demás, para que lo manipulen. Es necesario considerar hacia quien es el resentimiento, antes de poder tomar la decisión de si es útil o no para usted.

El resentimiento le ofrece una excusa para regresar a sus viejos hábitos. Si es responsable, aunque sea en minúscula de esa migraña que lo acosa, o de ese sentimiento de depresión, entonces puede trabajar para quitárselo y descubrir cuál es el mensaje que tiene para usted.

Si, por otro lado, algo o alguien, es el responsable en su mente, entonces por supuesto tiene que esperar a que ellos cambien para que usted se sienta mejor. Y es muy poco probable que eso ocurra.

Conviértase en una persona que rehúsa ofenderse por nada, nadie ni por ninguna circunstancia. No ofenderse es la manera de decir “Poseo el control de mis sentimientos y decido estar en paz, independientemente de que suceda”.

Cuando usted se ofende, está juzgando. Está pensando que el otro es insensible, descortés, arrogante, o tonto y entonces se molesta y se ofende por su conducta.

De lo que tal vez no se da cuenta, es que cuando juzga a alguien, está definiendo al otro; y necesita juzgar a los demás.

Definirlo con sus juicios, tampoco usted no tiene privilegio de definir a los demás. Cuando deje de juzgar y se convierta tan solo en un observador, entenderá de qué se trata la paz interior.

Los pensamientos de resentimiento, ira y odio representan energías bajas y debilitadoras que lo despojan de su poder, si logra soltarlas conocerá la paz.

En una mordedura de serpiente, lo que mata no es la mordedura en sí, sino el veneno que circula por todo su cuerpo después.

Los principios que apoyan esta meditación provienen de la sabiduría taoísta que trabaja con el chi el aliento de vida o energía vital en la medicina y sabiduría BUDISTA.



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