Resonando desde el corazón

Resonando desde el corazón

En esta ocasión tengo el placer de presentarles a Parampal Kaur (Angélica Zambrano), nacida en Maracay, estado Aragua, Venezuela. Es odontóloga, instructora de kundalini yoga y sonoterapeuta en el arte del gong. Conozco su trabajo desde hace cuatro y años, y tuve la oportunidad de conocerla personalmente en Bogotá el año pasado. Me cautiva la coherencia con la que transmite las enseñanzas, y el trabajo tan amplio que realiza con la tecnología del sonido. Por eso es mi invitada del día de hoy.

LC: Cuéntanos, según tu experiencia, ¿qué elementos aporta la práctica del kundalini yoga a la apertura y sanación emocional del corazón?

PK: Sat nam, agradecida por la oportunidad de compartir.

Kundalini yoga engloba diversas técnicas de respiración, movimiento, posturas, mudras (gestos, o posición de las manos) y técnicas de meditación. A medida que vamos practicando con disciplina estas técnicas que nos brinda el kundalini yoga, nuestra mente va tomando otro ritmo mediante la estimulación de los neurotransmisores durante la meditación. Los neurotransmisores tienen un rol sumamente importante en la transmisión de las emociones. Un ejemplo: la noradrenalina trabaja a nivel del sistema nervioso simpático (sistema de alerta) sostenido en el ciclo de vigilia, y la acetilcolina actúa a nivel del sistema nervioso parasimpático (sistema de relajación), el cual propicia que el cuerpo se recupere, y con ello lograr mantener el equilibrio homeostático del cuerpo [(regulación de las vías nerviosas) (impulsos nerviosos) y vías endocrinas ( hormonas)].

Las respuestas que desencadenan los neurotransmisores son las que nos hacen experimentar las sensaciones de bienestar o malestar, tristeza o alegría, ira o intranquilidad.

Las situaciones estresantes o dolorosas hacen que el circuito cerebral y glandular actúe liberando hormonas, encargadas de propiciar respuestas corporales determinadas.

Adicional a esta respuesta química dentro de nuestro organismo, también existe un impacto al experimentar un desaprender de nuestros viejos patrones (reacciones, por ejemplo) para así lograr aprender o incluir nuevos hábitos los cuales se experimentan en nuestro autocuidado y en la observación plena de las reacciones de nuestra mente, e ir mas allá de ella, poder resonar y transmitir a través del corazón. Hoy día sabemos, por la ciencia, que el corazón tiene una inteligencia propia, cosa que los yoguis desde la antigüedad sabían. El corazón genera y crea antes que la mente a través de su propio campo electromagnético, es decir, cuando decimos algo, pensamos algo, esto va con un sentir, va amarrado con alguna intención que luego sube a nuestra mente para entrar en el intelecto y transformarlo en palabras. Este sentir, esta intención, es lo que crea en este mundo físico.

Ahora, yéndonos al tema de la apertura del corazón y sanación emocional, si bien estas técnicas son una joya, no actúan por sí solas, es decir, la técnica nos brinda el movimiento interno de la energía, nos brinda la transformación de la química en nuestro cuerpo, nos brinda una experiencia elevada del alma para así lograr vernos con compasión y con amor. El trabajo se integra cuando en las vivencias que tenemos en el plano fisco, es decir el campo del kriya (práctica de kundalini yoga), la llevamos más allá del tapete de yoga. El trabajo está en la relación con nosotros, con los otros y con cada experiencia que tenemos, en cómo trascendemos esa vivencia, cómo aprendemos de ella y cómo la elevamos.

Verdaderamente leerlo es hermoso, vivirlo también lo es, pero sí con muchos desafíos, ya que nuestro ego emocional estará asomándose para que no hagamos el trabajo. Es en ese punto donde debemos estar lo más atentos posibles. Por ello el estar en un estado de atención plena durante nuestro día es importante, y para esto tenemos la herramienta de la respiración: con una respiración consciente, calmada y profunda, nuestra mente ya no estará agitada y el darnos cuenta será más fácil.

LC: ¿Cómo volver al amor propio?

PK: Para esto siento que no hay regla o un paso a paso, ya que cada experiencia en cada ser es distinta, así que abiertamente te compartiré desde mi propia experiencia.

Amarnos quizás sea uno de los trabajos más grandes y desafiantes que tenemos como seres humanos. Se nos ha enseñado desde pequeños el amar al otro, amar afuera y tener que ser amado, pero ¿cómo realmente nos amamos?

Para volver al amor propio requerimos entrar en profunda sanación, y comenzar a practicar la no identificación con esa emoción. Simplemente observa, siente y transforma esto llevándolo al aprendizaje y actúa de una forma consciente, neutra, aunque sientas un gran dolor, o una gran molestia, vívela y siéntela, pero no la alimentes, es decir, no le des fuerza, solo aprende de ella y reconoce que esto es solo la manifestación de una energía que puede ser transformada en amor, porque el amor es el que libera.

Una clave es la meditación. Esta ayudará a que tu subconsciente se descargue, a que puedas mirar con más claridad, a encontrar un equilibrio en esa triple mente (negativa, positiva y neutral).

LC: ¿Cómo usar la fuerza del corazón para lograr un equilibrio entre el dar y el recibir?

PK: Una vez que integramos las experiencias y nos permitimos avanzar, y permitimos el amarnos, siempre la fuerza vendrá del corazón y la cabeza estará rendida ante él. Hay una meditación en kundalini yoga que te compartiré. Se le llama meditación para la prosperidad. Entendamos que ser prósperos no es hablar solo de dinero, esto va más allá. En esta meditación existe un movimiento con nuestras manos en donde van hacia arriba y bajo, es decir, reciben y dan. Así como el corazón recibe y da en el cuerpo sangre desoxigenada a sangre oxigenada en la misma cantidad, esta es la relación que hay al hacer este mudra y este movimiento. Lo acompañamos de un mantra el har, este mantra es el infinito, es la acción creativa de Dios, y Dios no está separado de ti, Dios vive en cada parte de tu ser. 

Este es el movimiento de las manos, y cada vez que estas chocan deben decir har (se pronuncia jar) en voz alta mientras tu punto del ombligo va hacia adentro y ligeramente sube. Coloca las manos a nivel de tu corazón y concéntrate en la punta de la nariz, hazlo durante tres minutos. Bendiciones, que tu vida esté llena de desafíos para avanzar y que todos tus desapegos se cumplan.

Image by ambroo from Pixabay



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