Respeta para que te respeten: Reorganizando mapas de crianza

¿Qué es un mapa de crianza?

Es lo que aprendió mamá o papá desde pequeño acerca de la crianza, es cómo fue criado. Un terapeuta puede afirmar que en las terapias con adultos es común encontrar la génesis de las angustias y baja autoestima en su niñez. Es común que los malos tratos, la desvalorización, desaprobación y juicio de sus padres lo llevó a contactar con el ambiente afectiva y valorativamente de manera inapropiada. Entonces, se creó un mapa que puede ser: “mientras soy pequeño, no soy una persona” o “solo los adultos merecen respeto”, y al no tener herramientas para superarlo el individuo lo repite, y lo transmite, una y otra vez.

Aun siendo mapas rígidos, ¿se pueden cambiar?

Los mapas son solo modelos, patrones susceptibles de cambio, la idea es reorganizar las pautas creadas, buscar la motivación para identificar nuestra propia filosofía disciplinaria, alejándonos de esa línea familiar donde el respeto es de abajo hacia arriba y acercándonos a un modelo de crianza de igual a igual, de persona a persona donde el respeto es mutuo y nos lleva a reconocer nuestras diferencias y a establecer la negociación con los pequeños.

¿Y qué se necesita para dar ese cambio?

Lo primero es estar disponible y querer establecer una relación con tu hijo donde surja el ganar-ganar: los padres logran disminuir la angustia y frustración propias de la crianza y su hijo aprende a vivir sus emociones aceptando lo sentido y estableciéndose en él, como persona, una autovaloración positiva.

Hay quienes creen que no es posible, que no pueden reaprender conductas tan arraigadas, por el temor que da ser espontáneos y tomar el camino equivocado sin el mapa preestablecido. Es cuestión de atreverse a vivenciar la transformación, a liberarse de los pensamientos disociados de los afectos y crear para ti y para tu hijo nuevas rutas hacia el amor y la comprensión.

Tenemos la oportunidad de librarnos de la falsa seguridad que da el control y experimentar lo excitante de lo novedoso. Hoy, somos libres de elegir el camino y cómo recorrerlo al lado de nuestros hijos. Dando el primer paso se puede llegar lejos, es cuestión de atrevernos a reconocer nuestra potencialidad, integrarla y avanzar hacia el cambio.

Mayra Villavicencio, a través de su experiencia, sostiene que si intentamos cambiar rígidos mapas de crianza es posible reducir la ansiedad que genera, en algunos casos, la crianza de los hijos.



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