Respirar profundo y contar hasta diez

Había organizado mi semana tan perfecta, que no cabía en mi de tanto orgullo. Todo lo había planificado muy bien reservando un breve espacio de mi tiempo para dedicarlo a lo que sería mi próximo artículo para Inspirulina.com.

Pero la calma duró poco cuando repentinamente mi esposo decidió tomar la casa por oficina, una de las niñas se enfermó, llegó una sobrina de vacaciones y mi hija menor tuvo salida temprana en el Colegio. Y en medio de preguntas como: ¿dónde está la crema de afeitar? ¿dónde habré puesto el celular? ¿qué vamos a comer? O: mami ¿dónde esta mi short de gimnasia?, me encontraba yo, al frente de mi computadora, tratando de compartir mis inquietudes ecológicas de cada semana.

Fue entonces cuando decidí implementar mi plan de emergencia: me levanté, respiré hondo, conté hasta diez y lo que en minutos me parecía un escenario espeluznante y desesperado, prácticamente se esfumó transformándose en una condición pasajera y hasta divertida.

Una mujer sentada en postura de yoga

Situaciones abrumadoras como estas, me suceden a diario con tal frecuencia y rapidez, que las he llegado a asumir como parte de mi vida cotidiana de una manera bastante conformista, diría yo.

En nuestro afán por dar todo a nuestros seres queridos,  las mujeres asumimos tantas responsabilidades, que no nos damos un tiempo para pensar en nosotras.

Frenar un poco esa dinámica veloz en la que nos vemos envueltas a diario y comenzar a relajarnos, puede ser un buen punto de partida para ejecutar un plan de acción  inmediato, que nos permita establecer un balance entre la entrega total hacia quienes nos rodean, y lo que somos como individuos, como mujeres únicas.

Debemos crear un momento absolutamente nuestro,  un espacio que nos pertenezca exclusivamente a nosotras y que debe ser respetado por cada miembro familiar. Tal vez, esta sea una buena oportunidad para redecorar ese pequeño rincón abandonado de nuestra casa lleno de un montón de revistas viejas, y convertirlo en ese lugar especial que nos permita alejarnos de nuestro drama diario y nos acerque más a nosotras mismas.

La relajación es clave para ver las cosas en su justa dimensión, por eso es aconsejable meditar al menos por cinco minutos diarios. Particularmente medito a primera hora de la mañana mientras todos en casa todavía duermen.  La práctica de la meditación es sencilla. Para realizarla, solo debes seguir el ritmo de tu respiración con los ojos cerrados. Un reloj te ayudara a medir el tiempo. No necesitas nada más.

Al hablar de relax no puedo dejar de mencionar el Yoga. Si te animas a practicarlo verás qué efectivo resulta para relajarnos de las tensiones cotidianas. Si no deseas pagar por clases, adquiere un video instructivo y realiza tus propias poses. Un par de saludos al sol, seguidos de varias posiciones sentadas,  inversiones y estiramientos de espalda  y algunos twists, es todo lo que necesitarás para emprender el día con energía y entusiasmo. No te tomará más de 20 minutos y puedes escoger hacerlo cuantas veces estimes conveniente.

Un plano de comida muy sana

Para las más activas, esas guerreras matutinas que necesitan una dosis extra de energía  antes de partir a sus trabajos o comenzar sus labores en el hogar, la recomendación es correr.  Ubica un parque cercano a casa y emprende una corrida suave al ritmo de tu respiración. De esta manera logras diluir las tensiones y relajar tu  mente.

Y por último hay que alimentarse bien, especialmente al comenzar el día. Me encanta preparar mis propios desayunos.  Como soy celíaca, poco a poco he ido adaptándome a comer sin harinas y el cambio ha sido muy favorecedor. Prueba recetas nuevas que incluyan mas verde y orgánicos. Recuerda que los alimentos que consumimos son nuestra medicina diaria. Mientras mejor comamos, más jóvenes y bellas luciremos.

Como podemos ver,  los pasos para comenzar nuestro plan de acción  inmediato son muy sencillos, solo tenemos que darnos la oportunidad. Recordemos que en nuestro afán de dar todo como madres, esposas, empleadas y amigas, nos olvidamos de nuestro tiempo invalorable. Aprendamos a colocarnos en primer lugar , liberemos esas tensiones  y comencemos  a disfrutar ya del balance y la paz que tanto merecemos! 



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