Responsabilidad Vs. Victimitis

Cuando comencé a escribir este post recordé un maravilloso libro que leí hace años titulado EL PODER DE ELEGIR  de la psicóloga Annie Marquier. En él la autora plantea que nosotros elegimos todo cuanto ocurre en nuestra vida, además, explica que vivimos en una sociedad que individual y colectivamente padece una enfermedad llamada Victimitis, definiendo esta enfermedad como una conducta o actitud que nos lleva a buscar a nuestro alrededor los responsables de nuestra situación, algo así como si me sale todo bien, soy yo única y exclusivamente la responsable de mi buena suerte, pero, en caso de que no sea así, siempre habrá algún ente, persona o situación responsable de lo que me sucede, de acuerdo a esta psicóloga. La “victimitis” es una manera de vivir, que lleva a la persona a culpar a los demás de sus problemas y creerse víctima de todo lo malo que le pasa.

Ahora bien, la doctora Marquier a lo largo de su libro hace comprender que cada persona decide de forma consciente o inconsciente los roles y encuentros de su vida, para ella en cualquier situación que nos encontramos la persona elige los resultados de los eventos de su vida.

Este planteamiento nos enfrenta a la responsabilidad individual así como a asumir nuestra vida desde el poder, es decir, lo contrario a estar enfermos de “victimitis” es reconocer que nuestros pensamientos, emociones, creencias y actitudes crean y definen nuestra realidad, nada está simplemente allí, nada aparece de repente, nada sucede por azar, todo es producto de nuestras acciones, y eso nos da un enorme poder ya que ser responsable se convierte en una gran bendición que nos coloca en la situación de asumir la vida que tenemos y los cambios que podemos hacer en ella.

Las personas altamente responsables generalmente tienen una saludable autoestima ya que  toman un rol activo y no pasivo ante las dificultades. Buscan la forma de solucionar sus dificultades en lugar de culparse, culpar o buscar a alguien que arregle sus problemas. Estos individuos laboran por alcanzar sus metas sin esperar que otra persona o el destino les ayude a cumplirlas.

Asumir la responsabilidad de nuestra vida implica ser responsable de nuestras elecciones y acciones, de nuestro tiempo, de nuestro trabajo, del cuidado de nuestro cuerpo, de nuestras relaciones personales y de la manera cómo las tratamos, de la forma como nos expresamos, del significado de nuestra existencia, de nuestras emociones y de nuestros pensamientos.

Las personas responsables no se culpan, saben que estamos aquí para aprender y crecer, cuando las cosas no salen como desean, revisan y hacen nuevas planificaciones en las cuales puedan encontrar nuevas formas de alcanzar sus objetivos, saben que la vida tiene retos y desafíos, así pues, se encargan de encontrar un mejor camino para sus trayectos, desde la certeza de que la creación les otorgó una serie de atributos y talentos que les permiten salir adelante siempre.

¿Y tú eres una víctima o un ser poderoso a cargo de tu vida?



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