Robin Williams: no fue tu culpa

“Noli foras ire, in teipsum reddi; in interiore homine habitat veritas – No vayas fuera, entra en ti mismo: en el hombre interior habita la verdad”. San Agustín 400 D.C

 Sufrimiento. No existe nadie que en algún momento de la vida llegue y   camine por  la senda del sufrimiento. Para muchos es un camino sin esperanza, sin refugio y sin luz. Para otros es fuente de redención, santificación y alegría abundante.  Cada uno vive y logra la vida desde lo que cree. Cada uno de nosotros construye su propio Dios dice la filosofía china.

Buda, el iluminado, creía y  hablaba del sufrimiento como una verdad noble y universal. Viktor Frankl  creador de la logoterapia, propuso la   –tríada trágica de la vida– : el sufrimiento, la culpa y la muerte. Los hindúes creen que el sufrimiento es originado por el karma o las malas acciones en esta y en vidas pasadas. Y el Papa Francisco, expresa que “al hombre que sufre, Dios no le da un razonamiento que explique todo, sino que le responde con una presencia que le acompaña”.

 El sufrimiento es parte del guión  vida. No se escoge. No hay opción. Habremos de vivirlo todos: tú , yo ; ricos y pobres; aristócratas y gente trabajadora. Usurpando paz y felicidad  se presenta en forma de cáncer, pérdida de un ser querido, despido injustificado, el abandono de un gran amor, la entrada en años. Abortos espontáneos. Abortos. En fin, sus caras son múltiples y diferentes a las caras del dolor. No son lo mismo.

Por ello, sin  una sólida  esperanza, creencia, filosofía o religión, esos valores que van más allá de la racionalidad  humana, la vida puede terminar en  suicidio . Robin Williams  se colgó con una corbata . El magistral actor estadounidense,  educado en un hogar cristiano y quién  nos hiciera vivir momentos inolvidables con sus personajes tales como la señora Doubtfire, el doctor Pacth Adams, y el indomable Will Hunting   vivía  sus días en medio de una inmensa agonía y sufrimiento. Drogas, alcohol y depresión se convirtieron en su tríada trágica. Al final de su vida era ateo.

¿Qué hubiera pasado si hubiese buscado aprender a meditar, buscar respuestas a través del don de la terapia o tocar la puerta a Dios ?¿Qué  si hubiese abierto espacio en su interior para lo que no era comprensible a los ojos del mundo? ¿Qué posibilidades nuevas entrarían a tú vida si lo hicieras? ¿Qué se resolvería, comprendería o asumiría?  Todas las religiones principales se han referido a la guía interna en sus enseñanzas… el espíritu de Cristo, El Atman, Dios dentro… escribe Christine M Comstock.

Robin,  despiértanos con tu consciencia eterna.

Te amamos. Hasta pronto.

Inspira y sana a otro,



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