Saber escuchar

Saber escuchar

La película Posdata: te amo comienza con una pareja discutiendo en la calle camino a su casa. Es impactante cómo ambos se gritan y no logran entenderse, aunque terminan abrazados. Como espectadora, me removía en el asiento porque sentía que ambos estaban perdiendo la oportunidad de entender lo que realmente sentía cada uno, en medio de un sufrimiento innecesario. Es muy fácil ser espectador.

Una persona nos cuenta algo que nos interesa honestamente, pero no la estamos escuchando porque nos zambullimos en pensamientos, analizando, decodificando, buscando qué responder o qué preguntar, tratando de dar un consejo o deseosos de compartirle una experiencia similar o darle una solución. O estamos frente a una persona con la que discutimos, pero a la que no estamos escuchando porque su planteamiento nos produce miedo, resentimiento, inseguridad que no podemos y/o no queremos ver, dando argumentos que refutan los del otro en el ánimo de ganar esa batalla. O uno de nuestros padres nos da indicaciones que rebatimos porque sentimos la injusticia del planteamiento que rechazamos sin lograr beneficiarnos en ese intercambio.

Si estamos frente a alguien que comparte una experiencia, es conveniente esperar a estar seguros de lo que quiere recibir el otro a cambio. Tal vez solo busca ser escuchado, descargarse, y no un consejo, un ejemplo o una anécdota. Si estamos con nuestra pareja, con un familiar o con un amigo, en una discusión, lo más beneficioso es escuchar atentamente, y buscar ser escuchado diciendo lo que queremos, lo que deseamos lo que buscamos, en lugar de reclamar lo que el otro no hizo, no dijo, no quiso. Y estar dispuesto a que el otro haga lo mismo. No es una batalla. No se busca un ganador, sino el beneficio de todos. Y si no logramos un acuerdo, aceptarlo. Hay muchas situaciones menos trascendentales en las que nos comportamos de la misma manera, y donde no escuchamos realmente al otro.

En todas las ocasiones en que estemos intercambiando con otras personas, sugiero hacer lo siguiente para ESCUCHAR:

  • Una actitud inicial de ubicarse en el momento.
  • Revisar nuestra postura y aflojar tensiones.
  • Respetar la individualidad del otro.
  • Dedicar toda nuestra atención a lo que nos está diciendo.
  • Tomar tiempo para responder con calidad.

En el siguiente video un personaje alienta al otro a cantar.



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