Da el salto de Empleado a Emprendedor

Con frecuencia escucho amigos y conocidos hablar sobre ideas de negocios interesantes y proyectos que quisieran llevar a cabo. En ocasiones, estos proyectos no ven la luz por todo lo que supone dar el salto, o por la comodidad que ofrece un trabajo formal.

El miedo, la incertidumbre y la falta de compromiso son algunos de los saboteadores que nos mantienen atorados en el “miedo” y que no nos ayudan a realizarnos e ir hacia lo que realmente deseamos hacer.

Ser emprendedor es fascinante, pero antes de hacerlo es mucho lo que hay que tomar en consideración, especialmente porque en un negocio propio uno se convierte (sobre todo al principio) en un “utility” es decir, haces “todo” y “de todo”… lo cual es maravilloso porque se aprende mucho, pero a veces la falta de preparación se puede tornar en tu contra.

Si actualmente trabajas para una empresa, puedes observar el trabajo asalariado como ese amigo que eventualmente te ayudará a dar el brinco. Cuando cambias la perspectiva y dejas de ver tu trabajo como ese enemigo que te mantiene en donde no quieres estar, las circunstancias a tu alrededor pueden comenzar a fluir… tu actitud positiva permitirá la manifestación de cambios y la apertura de puertas con las que no contabas.

Muchas emprendedores como Robert Kiyosaki, (autor del libro Padre Rico, Padre Pobre), trabajaron para compañías antes de independizarse… y estas empresas corporativas pueden ser vistas como escuelas de formación y adicionalmente te pagan por ello 😉

También conozco personas que desean hacer algo pero no saben qué. Si puedes responder alguna de las siguientes preguntas tendrás una clave para comenzar a darle forma a alguna buena idea:

  • ¿Cómo puedes utilizar lo que actualmente sabes para independizarte? ¿Qué producto o servicio puedes ofrecer?
  • ¿Qué te apasiona? ¿Qué te gusta? ¿Qué te llama la atención?
  • ¿Cuáles eran tus pasiones cuando eras niño o adolescente?

Y finalmente, quiero compartir algunas miradas para aquellos que desean hacer algo diferente en el futuro:

  • Capacítate en otras áreas, por ejemplo, en mercadeo, ventas, social media, finanzas y administración de empresas. Todas estas áreas las vas a necesitar en tu negocio y mientras más preparado estés, mejor podrás enfrentar los desafíos que se te presenten.
  • Si tu empresa ofrece entrenamientos en línea gratuitos u otro tipo de adiestramientos que puedas hacer,  aprovéchalos y aprende de otras áreas de negocios, esto ayudará a expandir tu mente y tu negocio.
  • Conversa con amigos y conocidos que tengan sus propias empresas, pide consejo e intercambia información, recuerda que siempre algo aprenderás de estas interacciones.
  • Arma tu estructura y comprométete a ejecutar diariamente, las acciones que te aproximen a abrir tu anhelado negocio.
  • En algunas ciudades hay empresas sin fines de lucro que se dedican a ayudar a personas que desean comenzar sus propias empresas, contáctalos y averigua si tienen mentores o cursos disponibles.
  • Ahorra, para poder invertir una parte de tu dinero en tu negocio (la otra parte puedes buscarla a través de préstamos bancarios).
  • Estos ahorros también te pueden servir para que puedas vivir y pagar tus cuentas mientras arranca tu negocio.
  • Organiza y trabaja en tu Plan de Negocios y arma la matriz DOFA (Debilidades, Oportunidades, Fortalezas y Amenazas). Estos planes no tienen porque ser largos y complicados, pero te retarán a pensar y escribir cosas en las que no habías pensado.
  • Busca con tiempo presupuestos de todo lo que vas a necesitar para el negocio, página web y servicios online, mercadeo, etc. Has una lista de lo que tú puedes hacer y de aquellos servicios con los cuales necesitarás apoyo, saca bien tus cuentas antes de lanzarte al emprendimiento.

Y no lo olvides, prepárate y trabaja apasionadamente en ese “plan de acción” que te permita moverte a lograr tu sueño, la preparación previa es sumamente importante para que tengas mayores oportunidades de éxito.



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