Sanando heridas más allá de la religión

“You may say I’m a dreamer, but I’m not the only one” John Lennon

Hace diez años, mientras millones de personas tratábamos de entender lo que estaba sucediendo, un grupo de extremistas musulmanes se declaraba responsables del ataque que cambió la historia contemporánea de los Estados Unidos.

Enseguida, los ojos de todos, los dedos acusadores comenzaron a apuntar a todos los musulmanes sin distinción. Pero, ¿cuánto sabíamos del Islam? ¿cuántos conocíamos a un musulmán?

sanando2No mucho, así que comenzó la cacería de brujas. Los actos de odio contra un grupo de personas que apenas conocíamos. A utilizar la palabra musulmán como un insulto, a ver al Islam como sinónimo de terrorismo. De hecho, de acuerdo una encuesta realizada por el Centro Investigaciones Pew, el 52% de los musulmanes americanos, decía que las políticas anti terrorismo del gobierno, se enfocaron en los musulmanes al aumentar la vigilancia. Muhammad Musri Imam de la Sociedad Islámica de Florida Central recuerda cómo la gente les gritaba “váyanse a su casa” y él se preguntaba: “¿a qué casa? Esta es mi casa”

Así como a mediados del siglo pasado, los judíos tuvieron que sufrir un inexplicable exterminio por el sólo hecho de su origen, los musulmanes comenzaron a pagar por los pecados de los extremistas.

Sin embargo, también con el tiempo, las cosas comenzaron a tomar otro rumbo.  A pesar del creciente porcentaje de personas que se declara sin afiliación religiosa, ha crecido el interés por el estudio de esa y otras religiones diferentes a las que heredaron de sus familias. Además, de ese alto porcentaje de jóvenes que se declaran no practicante, la mayoría declara tener valores espirituales.

sanando1John Edward, escribe en el blog sobre religión de CNN, que uno de los cambios que trajo el 11 de Septiembre en la actitud de los americanos hacia la religión fue que el diálogo Inter Fe se convirtió en algo “cool”. Eboo Patel, que fundó el Núcleo Juvenil Inter Fe en 2002, comentó que por lo menos 250 centros de estudios superiores se han inscrito en el programa Inter Fe de la Casa Blanca. “Estos jóvenes líderes harán de la cooperación Inter Fe una norma social en América, igual al multiculturalismo y el voluntariado”, asegura Petel.

Mientras que el Reverendo Paul Raushenbush, editor de Religión del Huffington Post usa su caso como ejemplo cuando señala que a pesar de ser pastor, hace diez años era muy poco lo que conocía de otras religiones aparte de la suya y un poco sobre el judaísmo. “Diez años más tarde, casi todos los seminarios requieren de conocimiento práctico de las tradiciones de otras religiones para graduarse” señala Raushenbush. Incluso, en la conmemoración del décimo aniversario de los ataques, se realizan varios servicios Inter Fe a lo largo del país. “Se trata de sanar heridas” explica el Reverendo Ed Rowe, pastor del Central United de Detroit “Se trata de reconocer que compartimos puntos en común y construir desde ahí  una mayor entendimiento de la fe de cada uno”

sanando 3Aún 10 años después, los grupos radicales siguen tomando la bandera de la religión como arma política, como arma de destrucción, como arma de división… como un arma. Pero por encima de ellos, crecen otros grupos: los que creen que Dios es Dios, como quiera que lo llamemos o lo celebremos; que la religión no debe ser más que una forma de conectarnos con lo esencial, lo trascendental.

Por las víctimas de los ataques de aquel fatídico día, por aquellos que aún sienten las heridas, por aquellos que no pueden aceptar que otros crean en otro Dios, o no crean en un Dios; elevemos hoy una oración ecuménica, o simplemente una canción, como ésta que desde hace 40 años invocamos en busca de soñadores que crean que la paz es posible.
 
 



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