Se egoísta. No dejes que nadie te robe tu felicidad

Se egoísta. No dejes que nadie te robe tu felicidad

Un día como hoy viendo las montañas me quedé anonadado por su perfección. Si las comparamos con el Palacio de la Moneda, aunque estas edificaciones son de admirar, la diferencia entre la creación de Dios y la del hombre es infinita. Si creemos en los hombres que han edificado ese palacio, cómo no creer en la majestuosidad de Dios.

Si aprendes a vivir agradecido con Dios por lo que tienes, sea mucho o poco, te aseguro que habrá razones para agradecer. Mucho y poco son términos indefinidos. Para alguien que tiene mil millones de dólares un millón es poco. Para alguien que gana doce mil dólares un millón es muchísimo.

Si aplicamos este razonamiento en nuestra viva diaria, al ser humildes siempre encontraremos razones para estar agradecidos. Al estar agradecidos, cambiaremos nuestros pensamientos a positivo.

Con esos pensamientos positivos estaremos en paz. Al estar en paz, podremos tener la calma y la tranquilidad para que nuestro pensamiento entienda nuestros dones y talentos, así como nuestras debilidades.

Con esa óptica desde nuestro interior construiremos nuestro futuro.

Ser feliz y exitoso es una decisión personal. Seamos egoístas, seamos felices, y construyamos nuestro futuro. Por qué vamos a darle el privilegio a alguien o a una situación para que decida por nosotros si somos felices o no. Cada segundo que se pierde no regresa.

Vamos a construir un futuro grande y a ser felices viviendo en paz en el camino.



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