¿Seguro conoces todos los beneficios psicológicos del deporte?

Seguro conoces todos los beneficios psicológicos del deporte

Fácilmente uno puede identificar dos clases de deportistas: el que ama hacer deporte y el que, aunque no le gusta, tiene claro que es, junto con la alimentación, la mejor medicina para el cuerpo… y para el alma.

Sobre los beneficios que el deporte produce en el organismo, diremos, sin ahondar, que favorece la actividad cardíaca y respiratoria, ayuda a mantener un peso equilibrado, fortalece músculos y huesos, mejora la movilidad y contribuye con el retraso -o la no aparición- de múltiples enfermedades. Además, prolonga la juventud, factor muy valorado en nuestros tiempos.

Si tener una juventud prolongada es importante en nuestros días, también lo es que esa vida longeva tenga calidad; y el ejercicio ayuda a que eso sea así, no solo porque nos provee de una mejor condición física, sino por los efectos que produce sobre nuestra mente.

Entre los muchos beneficios que aporta la práctica de algún deporte a nuestra salud mental está el combate del estrés. ¿Lo has comprobado alguna vez? Basta con salir a caminar o correr cuando se tienen momentos de gran tensión para ver todo de otra manera. Ello se debe a que el ejercicio incrementa la producción de norepirefrina (noradrenalina), un químico que puede moderar la respuesta del cerebro al estrés.

Solo por su efecto contra este asesino silencioso, ya deberíamos incluir la práctica regular del deporte en nuestra rutina diaria. Especialmente en épocas convulsionadas o de gran presión. Pero aún tiene más bondades.

Según Jonathan García-Allen, psicólogo y entrenador personal, y director de comunicación del sitio web Psicología y Mente, “durante las últimas décadas, los investigadores han ido descubriendo cómo practicar ejercicio puede mejorar nuestras funciones cognitivas”.

Así lo ratifica el psiquiatra de la Escuela de Medicina de Harvard y autor del libro La Ciencia Nueva y Revolucionaria del Ejercicio y el Cerebro, John Ratey, para quien ejercitarse regularmente favorece el buen humor, la memoria y el aprendizaje.

García-Allen menciona otras bondades de la práctica continua de alguna actividad física. Por ejemplo, la producción de los llamados químicos de la felicidad. Es decir, el ejercicio permite que se libere endorfinas.

Añade el psicólogo que también múltiples estudios han demostrado que el deporte puede aliviar los síntomas de una depresión.

Por si fuera poco, la práctica regular del ejercicio mejora la autoestima y las relaciones sociales. Todo es un círculo “vicioso” positivo. Haces ejercicio, te sientes mejor, piensas más positivamente, te ves mejor, te relacionas más y quieres hacer más ejercicios.

Así que, ante la creciente crisis de depresión, estrés y ansiedad que parece generalizarse en el mundo, los médicos deberían recetar básicamente, buena alimentación, buen descanso y suficiente ejercicio.



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