Seis puntos para practicar el amor

Recuerdo un libro de Gerardo Castillo, La camisa del casado feliz. Es un libro que recomiendo mucho a las parejas que vienen a hacer coaching conmigo. Con poemas, ejemplos reales de vida y mucho sentido del humor, nos da unas pautas sencillas que, si queremos tener éxito en la pareja podemos aplicar todo el tiempo para que la relación en pareja avance y no se deteriore, ¿acaso no es lo que queremos todos?

Según la investigación que hizo este autor a 150 matrimonios españoles, esto son los recursos más utilizados para que el amor no pierda su intensidad y novedad con el paso del tiempo:

  1. Tener detalles con el otro: ¿has expresado agradecimiento a tu pareja últimamente por lo que hace por ti? ¿Cuáles son aquellos detalles con los qué podrías sorprenderle? ¿Cómo crees que reaccionaría? ¿En qué ayudaría a la relación? Sobre a todo a las mujeres nos hace sentir queridas e importantes que nuestro amor nos sorprenda con un ramo de flores sólo porque sí. Y ¿a qué hombre no le gusta que su esposa le cocine? ¡Ay lo que una hace por amor!
  2. Expresar el amor: ¿le dices «te quiero» con frecuencia? ¿Has notado la expresión de su rostro cuando le dices te amo? ¿Puedes expresar el amor haciendo algo que a tu pareja le agrade aunque no sea lo que tú prefieres? He visto muchos hombres en mi práctica que se esconden detrás del «no lo aprendí de mis padres» para no ser cariñosos en la relación. Si eres novia, te invito a reflexionar si este es el tipo de hombre que quieres para ti y tus hijos. Un hombre que piensa así es casi imposible que cambie. El cambio se da sólo cuando la persona siente la necesidad de hacerlo.
  3. Renuncia, sacrificio: ¿la acompañas a las tiendas? ¿Te sientas a ver el fútbol con él? Si te pide ir al cine y en ese momento no tienes ganas, ¿Lo piensas dos veces antes de dar una respuesta? Esta es una palabra que casi ha desaparecido de el consciente colectivo moderno, sin embargo, el amor no sólo es pasión y sentimiento; a medida en que la pasión baja se entra en una etapa en la que este amor va a ser probado por la rutina y el choque de voluntades. Si esto no se tiene claro, ninguno de los dos va a querer sacrificar o renunciar a nada.
  4. Compañía íntima: ¿tienen una cita a solas por lo menos cada dos semanas? Como lo recomiendo. Especialmente más después de haber tenido el primer hijo. Cuida, rescata y cultiva el amor de novios inmediatamente después del nacimiento de tu primer hijo.
  5. Rehacerse y empezar cada día: ¿se perdonan todos los días? ¿Han hecho la promesa de no ir enojados a la cama? Nada deteriora más una relación como esto. Un gran santo decía que los problemas de casados y enamorados se resuelven en la cama. ¡Pero por supuesto!
  6. Apelar a los buenos recuerdos: ¿los toman en cuenta cuando se pelean? Siempre hay que reflexionar en lo que se ha hecho para estar juntos y recordar esa voluntad de unión en el momento de tener desacuerdos. Mar adentro se ha dicho ¡porque sí se puede!

Te abrazo desde el amor que comunica.

 



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