Semana Santa segura para niños

Muchas familias suelen salir de vacaciones en esta Semana Mayor, para disfrutar de una merecida pausa del trabajo y la rutina diaria. Sin embargo, cuando salimos con niños, hay que tener ciertos cuidados y precauciones para no arruinar la diversión.

Detalles como la alteración en los horarios de comida, cambios del menú hogareño por comidas en la calle, altas horas de exposición al sol y extensión del horario para dormir, son algunos elementos que debemos cuidar en estas vacaciones, para tener un retorno feliz, a los quehaceres diarios de la familia.

A continuación, toma nota de estos tips vacacionales para disfrutar del sol y la arena.

Comida segura: Los niños son los más expuestos a las enfermedades estomacales y cuidarlos depende exclusivamente de nosotros los adultos. Las infecciones más comunes en vacaciones suelen ser producto de la manipulación cruzada, los alimentos mal cocidos y el corte de la cadena de frío. Trata en la medida de lo posible de llevar alimentos preparados por ti como: sándwich, frutas hidratantes como patilla, agua embotellada y dulcitos.

Atentos al astro rey: Todos anhelamos llegar a la playa y conseguir un sol radiante, pero cuidado con las insolaciones o quemaduras solares. Es de vital importancia que los niños utilicen bloqueadores con factor de protección mayor a 30 y aplicarlo, antes de llegar a la playa y luego cada 30 minutos. Colócales gorros, trajes de baño con camisa y tiempos de descanso bajo sombra. Luego en la noche, aplica cremas hidratantes aptas para su tipo de piel.

Calor e hidratación. Con tanta diversión los pequeños se olvidan de tomar agua y a veces hasta de comer. Es por ello que debemos estar pendientes de que se mantengan bien hidratados para evitar lo que se conoce como “golpes de calor”, debido a las altas temperaturas. La dosis diaria recomendada para los niños, es de 50 a 60 ml por cada kilo de peso, lo que significa que si un niño pesa 20 kilos, debe consumir 1 litro de agua al día.

Vigilancia en todo momento: Los niños se portan como niños y cualquier descuido puede arruinar las vacaciones.  Mantén los ojos bien abiertos cuando los pequeños estén dentro del agua. De igual forma inspecciona que tu espacio de arena esté libre de objetos cortantes o basura. Si tus hijos son muy chicos para entrar al mar, lo mejor es llevar una piscina inflable.

Seguros y felices: Recuerda hacer el chequeo preventivo de tu vehículo antes y después de salir de vacaciones. Revisa que tengas las sillas de seguridad de acuerdo a la edad de tus hijos, así como todo lo necesario para un viaje tranquilo. Juguetes preferidos, canciones infantiles, comidas, agua, botiquín de primeros auxilios, ropa de cambio, sábanas y demás enceres necesarios. Si el viaje es muy largo, realiza una pausa para descansar y estirar las piernas. Maneja con cuidado y sin prisa, lo importante es llegar y regresar, sanos y a salvo.

Los accidentes son causales no casuales. Depende de nosotros como padres, ofrecer seguridad y atención a nuestros niños. Que tengan un feliz viaje. Hasta el próximo post.



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