Ser ecoamigable fomenta la creatividad

Muchas cosas cambian al mudarse de un sitio a otro, pero si se tiene la intención de ser ecoamigable, siempre se puede hacer algo al respecto.

Ahora solo llevamos los materiales para ser reciclados una vez al mes, que es cuando se  hacen las ferias de recolección. Esta situación nos motiva a ser aún más cuidadosos con nuestros gastos y ya casi no compramos periódicos, por ejemplo (ya que no tenemos espacio para guardarlos por tanto tiempo).

Una de las cosas que extraño de Santiago es que llevábamos como un año sin comprar pan en bolsas plásticas, ya que se conseguía muy buen pan de-verdad-verdad en todos los supermercados, y éstos venían en bolsas de papel, o incluso se podían meter dentro de una bolsa de tela reusable (algunos supermercados tenían las suyas propias, inclusive). Ahora en Panamá, para reducir el consumo de plástico, llegamos a la lógica solución de que había que hacer más arepas.

La semana pasada, tratando de que los niños comieran vegetales -sin que se dieran cuenta, pues de otro modo no se las comen- hicimos arepas de colores. Primero fueron unas verdes con albahaca, lo cual resultó tan magnífico para nosotros los papás, que hasta le pusimos queso y tomate (arepa a la capresa, yummi) pero que no resultó con los niños; y el otro día hicimos unas rojas con remolacha, lo cual sí resultó, por lo menos con mi hija mayor.

Mantener una vida más amigable con la naturaleza, nos ha despertado la creatividad. Si quieren más tips, les recomiendo la guía  Plastic Free Guide del blog  My plastic-free life, y para saber cómo hacer las arepas de colores, les recomiendoel el blog  Labrando un hogar – Arepas de colores.



Deja tus comentarios aquí: