Ser o parecer

Esta frase es muy cierta. Si quieres ser, tienes que parecerlo.

De otra forma, si no eres congruente entre lo que proyectas y lo que haces. El pararte frente a un escenario no es fácil, y tratar de transmitir un mensaje y persuadir a otras personas a que ejecuten una acción después de escuchar tu presentación, tampoco es sencillo.
Hay que llegar a puestos claves en las organizaciones, y que tienen que mantenerse ahí proyectando un liderazgo fortalecido.
Deben tener las cualidades que hagan que un grupo de personas lo sigan y le sean leales.
Con esto me refiero simplemente, a que puedes llegar a la cima en base a tus aptitudes, tus conocimientos y experiencia pero también debes tener una capacidad para relacionarte con otros. Las personas cerca de ti, esperan y exigen mucho más cuando llegas a tener niveles altos en la organización.
Es importante no sólo ser un líder, también debes parecerlo. Trabajar constantemente en mejorar tus habilidades para relacionarte, tu forma de comunicarte con otros, ser accesible y considerado, permitirá que no sólo lo seas, sino que también lo parezcas.
Si llegas a este nivel y no cuidas tus formas al comunicarte, si eres desordenado, tu arreglo personal no es adecuado, impuntual y desconsiderado hacia otros, puede afectar el cómo otros te ven y es importante cuidar estos detalles para seguir siendo un buen líder. Recuerda de rodearte siempre de personas listas.
SI tienes que hacer presentaciones en público dada la naturaleza de tu puesto, puedes trabajar en perfeccionar estas habilidades de comunicación.
Si para ser hay que parecer, cuida entonces tu apariencia, tu comunicación, tu comportamiento y si esto significa rodearte de un grupo de personas con habilidades que te hagan brillar como líder, entonces hazlo y demuestra que eres congruente con lo la imagen que proyectas.

DANIELA MIJARES
© 201320



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