Sí, es posible vivir con simpleza

Sí, es posible vivir con simpleza

Simplificarnos. Esa parece ser la mejor estrategia para caminar más fácil y livianos en estos tiempos de tantos, tantos cambios. Pero la simpleza no sólo debe manifestarse en lo externo, en nuestra vida material, sino también en nuestra mente, en la forma en que vemos la vida.

“¿Es posible tener una mente simple con tanto que tenemos para pensar?”, me preguntó una amiga cuando le recomendé dejar de ser tan racional. “Sí, definitivamente sí. Y te diré cómo”. (A veces, necesito buscar respuestas espirituales con cierta lógica para mis amigos intelectuales).

“Es sencillo” le dije. “Según el diccionario, algo simple está compuesto por una sola parte. Así es que si esperan que otro te haga feliz, que alguien cambie o que algo se solucione, ya has dos cosas, tú y esa persona o esa situación. Y así, todo se complica. La solución es: hazte cargo de lo que te pasa a ti”. Si trato de cambiar a  las personas que no me gustan, pierdo la paz. Pero si trato de percibir diferente al otro, aunque no cambie, estoy en paz. Si me esfuerzo por superar mis limitaciones, es porque creo que lo imposible esta fuera de mí. Pero si  logro transformar mis pensamientos limitantes, reconociendo que no es lo que veo sino cómo lo veo lo que hace difícil lo que tengo frente a mi, podré caminar con certeza por donde antes veía dificultad.

Volver la atención a nosotros mismos cada vez que algo nos quite la paz. Ese es el paso que tenemos que dar si queremos pensar más simple, para vivir más simple, para estar en paz.



Deja tus comentarios aquí: