¡Si hubiera sabido entonces lo que sé ahora!

No deja de sorprenderme hoy día la sencillez de lo que en el pasado… me resultó tan complejo.

Dicen que la experiencia llega tarde y, aunque en la superficie pareciera que puede ser así, permíteme ofrecerte otra perspectiva y 6 miradas que quizá quieras incorporar a tu cotidianidad para que nunca se te haga “tarde”.

Sí, es cierto que cuando nuestros hijos son bebés —y especialmente si somos padres primerizos— mucho de lo que vivimos en nuestro nuevo rol, aunque hermoso e inigualable, también nos parece difícil, enredado, preocupante, arriesgado y, en general, tenemos una sensación de agobio que parece superarnos.

Incluso cuando ya tienen más edad, una fiebre es una emergencia que nos lleva directo a la clínica. Si no come “suficiente” nos angustia, y si come “demasiado” pues también. Y hasta un simple hipo pasa a ser motivo de llamar al pediatra por si acaso.

Especialmente las madres, a quien sin duda alguna nos toca intenso en los primeros años de vida de los hijos, nos abruma el exceso de responsabilidades, la falta de tiempo y esa sensación de pérdida de identidad, independencia y autonomía.

Después de 13 meses de lactancia a demanda, 9 de ellos en exclusiva (es decir, ni agua ni alimento de otro tipo) y los mismos 13 meses sin dormir ni mi hijo ni yo más de 3 horas continuas, vaya usted a saber por qué chiste de la vida… digamos que sentía una presión que no me hacía muy ligera la cotidianidad, a pesar de mi filosofía positiva de vida.

Pero como escribía en mi cuenta de Twitter @padrescons hace unos días, a lo lo largo de estos maravillosos 11 años como mamá, me doy cuenta que he sido muchas madres desde entonces, y que he tenido muchos hijos en uno solo.

Con el paso de los días, meses y años, vamos cambiando perspectivas, miradas, definiciones y ya no le damos el mismo significado a todo. Con cada nueva perspectiva, nos convertimos literalmente en otra mamá o papá. Al menos, es una posibilidad que tenemos disponible: ser nuevos individuos en cada ahora.

Igualmente, nuestros hijos van cambiando. Su personalidad se va transformando ante nuestros ojos, sus preferencias, tonos, actitudes y energía, cambia en cuestión de días. Y, al cabo de los años, resulta que hemos tenido varios hijos distinto en el mismo cuerpo.

Ninguna madre, como la que soy hoy día, se da cuenta que si hubiera sabido en cada uno de esos momentos, lo que sé ahora… mi vida, la de mi hijo y de quienes me rodeaban, habría sido más fluida, más liviana, divertida y productiva.

Te invito, papá o mamá, a hacer tuyas e incorporar ya en tu experiencia, las siguientes 6 miradas si resuenan contigo y así no tengas que decir más adelante “¡Si hubiera sabido entonces lo que sé ahora!”, porque puedes aprenderlo o reconocerlo ya, y así hacer fluir tu vida:

Hoy…

* … conecta a la simpleza y sencillez de la crianza cuando te dejas guiar por la intuición.

* … honra la sabiduría que siempre ha estado presente en ti, más allá de tus dudas.

* … aprecia el Ser Espiritual que son tus hijos, tan expandidos como tú, más allá de ese cuerpito que parece tan indefenso.

* … reconoce que lo que defines como crisis, son grandiosas oportunidades para expandir tu consciencia y ver más de ti.

* … pide apoyo cuando sientas que lo deseas, no sólo cuando lo necesites.

* … y, por sobre todo, reconoce que eres suficiente y que eres espiritualmente perfecto para tus hijos, y que ambos, se han escogido el uno al otro, a otro nivel de Consciencia que tu mente no llega a entender.

Como no hay vuelta atrás, lo que he hecho es aplicar esos reconocimientos a mi vida en general y preguntarme hoy cómo creo que veré en el futuro, desde estas 6 miradas, la X circunstancia que hoy me incomoda —distante de la presión que pueda sentir en este momento.

Con estas miradas, puedes cambiar tu presente, tan sólo al imaginar cómo la interpretarías en el futuro.

No sólo eso es posible, también lo es “cambiar el pasado desde el presente”, tal como te enseño en un práctico ejercicio al final de mi Manifiesto “Amar a Nuestros Hijos No es Suficiente” que puedes descargar gratuitamente en mi blog SerPadresConscientes.com.

¡Feliz viaje de transformación!



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