Si usted perdió el sentido de su vida prenda su GPS

Tal vez para algunos sea gracioso o para otros tal vez el título sea como la sal para la gallina… Mi vida transcurre en Internet, entre aparatos, entre redes sociales; a veces no sé si estoy viviendo yo o es una versión de mí que alguien controla desde una sala de máquinas.

Lo cierto es que cuando entro en estas controversias de si tengo control de mi vida o los eventos en la vida son los “culpables” de mi situación, me digo: «Pana, agarra tu GPS y busca señal. ¿Qué pasa?».

Todos en algún momento perdemos el rumbo, el “control”, sí, control entre comillas porque después de tanta información recopilada en este disco duro (léase mi mente), creo que el control de la vida no existe por sí solo, existe la correlación, la interrelación, la interfase (conexión entre procesos informáticos) para vivir la vida con uno y con el ecosistema que nos rodea.

Somos como un computador que se va a comportar de acuerdo a su capacidad estructural, de lo que físicamente lo compone y lo que le metas a ese disco duro. Quiero decir, que tienes una memoria virgen a la que debes procurar instalarle información valiosa, información que te dé criterio, que te haga más inteligente, que te permita vivir la vida que quieres y no la que sueñas. Toda, absolutamente toda la información que percibes es importante, más aún para los niños que están en modo: instalando…

A veces este computador es necesario formatearlo y créeme, puedes formatearte. Este proceso de formateo tiene que ver con una decisión de darle a ese botón. A estas alturas del partido, cuando el globo terráqueo, a través de la red, está lleno de mensajes de superación personal, creo que todos sabemos que debemos cambiar, cada quien sabe de sus enganches, de esos procesos mentales que ocupan toda la memoria y haces que te tranques, tanto que provoca darnos unos golpecitos en la cabeza para decir: «Epa, pana, arranca», así, como al televisor.

Cuando ando buscando el botón RESET para reiniciar el mundo porque creo que es el mundo el que necesita resetearse, me agoto porque no lo consigo, entonces decido hacerlo yo. Me pongo en modo PLAY y empiezo a desbaratarme mentalmente, elimino las rutinas físicas y mentales, las cambio por algo nuevo, en vez de tener un plan para el lunes, lo reservo para irme a una playa cerca, el Ávila, una clase de yoga a las 9 a.m., me quedo en casa escribiendo o salgo a correr con música nueva energizante en mis oídos. Siento que mi disco duro (mi mente) lo agradece porque se tranquiliza, reposa de esos pensamientos colgados en mi CPU. Ese momento es maravilloso, tanto que lo he llegado a comparar con un agujero negro, otra dimensión, porque aparte de hacer otras cosas diferentes, vivir un día que no corresponde con la bendita rutina, que me permite estar alejado de los rebaños, mi cerebro empieza a ejecutar un proceso como en HIDE (como escondido) de la mente consciente y es allí cuando sucede el milagro, se activa ese GPS interno que hace que mire la ruta hacia soluciones, hacia la creatividad, hacia mí mismo… llego a mi propio agujero negro y veo mi propio horizonte de sucesos.

Hay maneras. Hoy día hay muchas maneras de hacer que consigas tu propio State-of- Art (como le llamamos los tecnólogos a las aplicaciones de punta), es la tuya, no es la que yo te estoy diciendo, jamás un software de otro humano correrá perfecto en otro humano. Somos modelos programados totalmente diferentes… busca tu propia función FORMAT, tu propio INSTALL o tal vez, tu CONTROL ALT DEL o RESET que es tan necesario en esas situaciones que tú y yo sabemos.

Cuida tu hardware (cuerpo), cuida tu CPU (mente) e instálate programas (contenidos y decisiones) que te hagan mejor ser humano, primero contigo para que puedas serlo luego con la humanidad.

Date ENTER y seguimos on line.



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