Siempre te voy a querer

«Algunas personas son como la sal en el mar. Aunque ya no están, se vuelven parte de ti y ya no duelen, pero los llevas siempre contigo».

No sé exactamente qué nos pasó, pero todo de repente nos cambió. Ninguno de los dos supo qué fue de nuestro amor y en qué momento se escapó. Como agua entre las manos, se coló y no supimos dónde quedó.

Honestamente, más de una vez me he preguntado en dónde quedó todo eso bonito que pasamos y que en un principio nos unió. Aún no he encontrado la respuesta y cada vez me resigno más a no encontrarla y simplemente aceptar el hecho de que esta historia, nuestra historia, se selló con un punto final que ya no pudimos borrar.

Al inicio traté de rescatarnos, tal vez en mi intento desesperado por no dejarte ir y también porque me estaba dando cuenta de lo que en realidad estábamos perdiendo. En verdad lo intenté con muchas ganas, pero creo que ya era tarde y no había mucho que hacer. No lo quise ver hasta que en verdad comencé a sentir esa ausencia que tuve que aprender a llenar de mí otra vez.

Ahora ha pasado un poco de tiempo desde aquel adiós, y aunque no hemos vuelto a cruzar palabra, puedo ver todo con más claridad. A pesar de que dolió en el momento, fue lo mejor que pudimos haber elegido. De no hacerlo, el golpe habría sido más fuerte y la herida más profunda. Qué bueno que no.

Sin embargo, y aunque estoy sanando y aceptando el hecho, hay algo que no pude ocultar ni negar. Y es que siempre te voy a querer. No me preguntes cómo lo sé ni por qué lo siento, pero estoy seguro de que así será.

Tal vez creo que eres de esas personas que aunque se van, dejan una parte de sí y yo decidí guardar ese pedazo tuyo que dejaste conmigo a propósito o sin darte cuenta. Lo guardo aquí y lo llevo conmigo. Te llevo conmigo y así seguirá siendo.

Sé que tú y yo conoceremos más personas y viviremos nuevas experiencias con nuevos amores. Que tal vez en una de esas, encontremos a alguien que se quede a nuestro lado sin esfuerzo o sin pasar todo lo que tú y yo pasamos. Y está bien, porque deseo tu felicidad a lado de alguien bueno y también quiero la mía para compartir con alguien. Pero en silencio y paras mis adentros, te recordaré de vez en cuando, te abrazaré en mí mente y simplemente te querré. Pasará ese instante y seguiré… seguirás.

Pero te querré siempre, aunque otro me acompañe porque contigo entendí lo que con nadie más pude llegar a comprender. Porque me enseñaste y demostraste que aún había gente como tú, cuando yo ya no creía en nada ni nadie.

Te querré hasta el fin porque fuiste un paréntesis en mi vida. Una bocanada de aire fresco que llegó a revivirme cuando más lo necesitaba y no solo eso, me regaló más vida.

Y sobre todo, creo que te voy a querer siempre, porque le abriste los ojos a mi mundo y me enseñaste a mirar desde otro ángulo. Porque aunque nuestra historia no pudo seguir, me regalaste la oportunidad de buscar una mejor versión de mí en ti.

Así que no me mal interpretes. No quiero ni pretendo volver. Ya entendí que lo nuestro tenía caducidad y he aprendido a respetar cada final que la vida me presenta.

Ya no te extraño y cada vez dueles menos, pero a pesar de eso, sin importar quién me acompañe o a quién ame y sin más razones que las mías, te digo y te grito que hoy, mañana y siempre, ten por seguro que yo te voy a querer.



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