¿Siempre tienes hambre?

¿Siempre tienes hambre?

«¡Otra vez tengo hambre!», ¿cuántas veces dices esta frase al día? Si eres de las personas que pasa toda la tarde comiendo snacks, golosinas o pequeñas porciones de comida no saludable deberías empezar a pensar mejor en los alimentos que consumes y lo que esto le aporta a tu organismo.

Son muchas las personas a quienes les cuesta saciar la sensación de hambre recurrente durante todo el día. Sin embargo, ¿alguna vez te has preguntado si realmente tienes hambre? Los seres humanos somos seres psicológicamente complejos y, a veces, simplemente comemos con las emociones: si estamos tristes, si no tenemos nada que hacer, si estamos felices o simplemente porque tuvimos «un antojo» al que no pudimos resistirnos.

Sensaciones como la sed pueden confundirse con el hambre, por lo que en muchas oportunidades estas ganas de comer que te asaltan periódicamente puden reducirse al tomar agua. Si esta medida no es suficiente, te damos una lista de alimentos que aumentan la sensación de saciedad:

  1. Frutos secos, semillas y granos: además de ser un snack muy saludable, alimentos como  la nuez, avellana, semillas de lino, aportan fibra, proteínas y grasas naturales ideales para merendar a media mañana o tarde.
  2. Queso: esta es una excelente fuente de calcio y permite regular la presión arterial. Lo ideal es que los consumas bajos en calorías o elaborados con leche descremada para evitar las grasas.
  3. Verduras: algunos de los vegetales que aportan mayor saciedad son la calabaza, el brócoli y la papa. Inclúyelas en tu dieta más seguido, pero, ¡eso sí! Prepara la papa asada para evitar que aumentes de peso. ¡Nada de frituras!
  4. Frutas de agua: debido a que muchas personas confunden el hambre con la sed, una salida para evitar esa sensación es que consumas frutas como la sandía, la piña, el melón, piña y papaya, que están compuestas por mucha agua y tienen pocas calorías.
  5. Alimentos ricos en fibras: además de aumentar la sensación de saciedad, pueden ayudarte a perder peso. Consume más avena, granos enteros y legumbres (fibras solubles) y cereales, panes integrales y tallos de verdura (fibra insolubles).

Prueba con estos alimentos y, sobre todo, piensa bien antes de comer.

¡Buen apetito!



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