Sin mirar atrás

En nuestra vida llegan puntos en los cuales nos empujan a continuar creciendo.

Y en el preciso instante que van llegando esos momentos, con ellos vienen tomados de la mano grandes tropiezos.

La manera normal de reaccionar a ellos es pensando en cómo y dónde será ese cambio.

Esto se va convirtiendo en el comienzo de una relación; a nuestras ansias le va atrayendo la próxima escena que está por llegar y como un perfecto enamorado se nos olvida comer, dormir e inclusive sonreír, sumándole un gran espacio que solo nos mantiene ocupados en nosotros mismos. Repentinamente se nos va olvidando lo hermoso que es poder tener el control y ser los directores, productores de esta gran película a la que llamamos vida.

Recientemente leí un artículo de mi maestro de Kabbalah Yehuda Berg en lo cual decía lo siguiente:

«La batalla es contínua en el camino espiritual, si no te estás moviendo hacia adelante, entonces te estás moviendo hacia atrás».

No solo me gustaría incluir este mensaje para aquellos que somos espirituales, la verdad que no todos tenemos el tiempo de dedicarle horas a esa parte en nuestra vida, pero sí quisiera que tomaras el espacio y revises en que áreas de tu vida se te está haciendo difícil mantenerte firme en lo que quieres alcanzar.

Hoy, estoy sentado en Polanco, México, casi por ordenar la primera entrada en mi NUEVO restaurante favorito de sushi, solamente te puedo decir que en esta vida cada uno de nosotros tenemos un propósito único y solamente nosotros podemos llegar a él, nadie más puede hacerlo.

En las grandes batallas podemos vemos al líder junto a su caballo sujetando su bandera muy fuerte y con su meta bien fija y una certeza incambiable. No te pido que vayas en caballo pero sí que puedas darte la oportunidad y luchar por eso que quieres alcanzar.

 



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