Deja de luchar y camina hacia la vida

¿Quién no ha mencionado no una, si no muchas veces a lo largo de su vida la palabra luchar? En mi consulta escucho siempre expresiones como quiero luchar por mi vida, lucharé por este sueño, voy a luchar hasta lograr eso que quiero. Buena suerte. Y digo esto, porque no creo en luchar por nada, pues cuando hay lucha hay conflicto, frustración, mal manejo de la energía.

Todos los seres humanos somos capaces de lograr nuestros sueños y anhelos sin luchar. Todos. ¿Pero si no lucho, qué se supone que tengo que hacer? preguntarás.

Te voy a dar algunas pautas que yo misma he aprendido en el camino de la vida. Son especie de mantras para mí aunque puede ser que no estés de acuerdo conmigo.

  • Vive  cada vez más convencido de que lo que vienes a hacer al mundo es único e irrepetible. Tu talento, tu producto, tu invento, tu mente, tu música, tu baile, tu don es bueno y necesario para el mundo. Vivir así dará un movimiento fluido, sereno, seguro a tu vida. No perseguirás nada porque todo lo que tienes que hacer aquí será hecho. Descubrirás que una actitud así  te ayudará a vivir en el momento presente con atención plena y genuina a tu ahora. Solo prueba.
  • No rechaces el fracaso. En realidad la palabra fracaso ya no existe en mi vocabulario. Todo, absolutamente todo es experiencia y es preparación para lo que te espera, para lo que continúa pues la vida es un aliento tras aliento, es sólo al estar muerto cuando se verá si triunfaste o fracasaste. De forma que si tomas mi consejo, la frustración no tiene porque tener cabida en tu vida.
  • Si acaso y después de haber leído las líneas anteriores sigues sintiendo un sentimiento de frustración y de enojo, por lo que sea que te haya pasado porque luchas, te invito a que busques ayuda. O tal vez decide tomar una larga caminata y cuando estés listo gritar toda tu ira. Te aseguro que alcanzarás la paz porque estarás dejando ir algo que no te hace bien ni mental ni espiritualmente y dejas espacio para algo mucho mejor: la fe perseverante en ti mismo.

Por último quiero hablarte de una frase que mi padre repetía mucho en mi infancia y que me ha permitido lograr la mayoría de mis metas: «pasos que sean metas; metas que sean pasos». De tal manera que la vida es pasos y metas y ¿quién deja de caminar en su vida? sólo aquel que ha perdido la capacidad para hacerlo. El ser humano es aquel ser que conquista y que sabe que conquista pues es inteligente y posee voluntad de ser. Te invito a seguir descubriendo y descubriéndote en cada paso, con cada sueño.

 



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