Soltar, una invitación a la libertad

Soltar, una invitación a la libertad

“Dejar ir es dejar llegar”. (Anónimo)

 

Alguna vez, estando en una situación compleja en la que han centrado todas sus energías y foco de acción para lograr un sueño –que quizás se ha demorado un poco en hacerse realidad–, ¿alguna persona cercana les ha dicho: «fluye» o «suelta eso que tanto te preocupa?».

Yo podría confesarles que fueron tantas veces que hasta la cuenta perdí. Dediqué mucho pensamiento intentando comprender de qué se trataba eso de SOLTAR que, dicho por tantas personas y con tanta liviandad, parecía tarea sencilla.

Pero una cosa es que lo parezca, y otra muy distinta es que lo sea. ¿Verdad?

¿Por qué nos cuesta tanto a veces?

En mi historia –ya algunos me han permitido entrar en sus vidas al leerme–, no fue tan fácil. ¡Es que tiene tanto que ver con uno!, con nuestros juicios, con nuestra consciencia sobre lo que podemos cambiar o no, sobre cómo observamos lo que nos ocurre, sobre nuestras creencias en torno a lo que necesitamos, sobre lo que le da sentido a nuestra existencia.

Hoy me tomo el atrevimiento de compartir mi mirada sobre lo que hizo sentido para mí sobre el gran reto, que a mi juicio fue, soltar. Ojalá les pueda ser útil.

¿Qué significa para mí SOLTAR? Les presto mis lentes:

1. Es ACEPTAR que no puedo tener el control de todos los resultados.

2. Es RECONCILIARME con mis intentos para lograr aquello; sentir PAZ al pensar que todo lo que estuvo en mis manos lo hice.

3. Es AMARME, cuidándome en el intento de alcanzarlo; es ponerme de primero y saber cuándo estoy comprometiendo mi dignidad como ser humano.

4. Es saber –y atreverme– a decir ¡BASTA!; identificando mis límites y, sobre todo, mis limitaciones.

5. Es NO RESISTIRME a lo inevitable. ¡A veces nos toca! Así que se trata nuevamente de aceptar.

6. Es CAMBIAR MI JUICIO sobre:»Si suelto, me estoy rindiendo», por «si suelto, me  estoy dando un espacio para moverme de lugar y ver otras opciones que me ayuden a lograrlo».

7. Es RETAR EL OBSERVADOR que estoy siendo.

8. Es identificar el ESTADO DE ÁNIMO en el que me encuentro y que me está  limitando, para poder moverme y permitirme hacer cosas diferentes. Te has preguntado ¿cómo te sientes? ¿Desde cuándo te sientes así? ¿Cómo ves tu corporalidad? ¿Cuáles son tus pensamientos recurrentes sobre lo que te ocurre?

9. Es LIBERARME de esa creencia que me recuerda que nada vale la pena si no tengo eso que tanto añoro.

10. Es RESPIRAR CONSCIENTEMENTE para llenarme de oxígeno y también de posibilidades.

11. Es ESCUCHAR A MI INTUICIÓN y confiar en ella.

12. Es PERMITIR que las cosas ocurran. Es TENERLE FE a la vida y a lo que me puede obsequiar, si me dejo sorprender por ella.

Durante años me sentí agotada y en un estado de desesperanza de tanto luchar por alcanzar el sueño de ser mamá, como me lo había imaginado desde mi infancia, como lo había diseñado en mis pensamientos. Hasta que hice consciente esta situación en mi y comencé a hacerme preguntas: ¿Y si no es de esa forma? ¿Qué tal si estas gringolas no me permiten ver otros caminos?

Entonces, cuando giré la mirada y me permití tener otra perspectiva de mi situación, me di el permiso, como un acto de amor hacia mí misma, a que la vida me sorprendiera, y allí supe que estaba soltando. Me sentí en paz, agradecida y, con esta nueva actitud, comenzaron a aparecer las posibilidades.

Recuerda, si dejas ir, dejas llegar.



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