Somos gigantescos enanos cósmicos

Está terminando un eclipse total anular de sol. Se pudo ver en distintas partes de América del Sur y África. Gracias a la tecnología, pude seguirlo paso a paso. Tener la oportunidad de hacerlo a tanta distancia es un privilegio que nos ofrece esta hora de la humanidad. Poder verlo entendiendo que es un evento natural, sin temores, contribuye a disfrutarlo libremente.

A medida que la imagen de la Luna iba ocupando el círculo solar, oculta por momentos por impertinentes nubes que amenazaban con imposibilitar el momento cumbre en que se vería la imagen conocida como “Anillo de fuego”, me iba sintiendo hermanada con millones de personas que nos precedieron disfrutando eventos como este a través de la breve presencia humana en el planeta. Se me iban presentando imágenes de hombres y mujeres a lo largo de la historia, cabeza en alto, mirando el cielo (¿cuántos se habrán quedado ciegos en el proceso?), tal vez temblando de miedo por la disminución de la luz y del calor, sin saber el motivo. O tal vez, manipulados por la dirigencia para poder dominarlos.

Sentí profundo respeto ante la grandiosidad del momento y tomé consciencia de lo pequeña que soy: mucho. Así, al sentirme testigo, pude captar en su totalidad, que soy una inquilina en la Tierra. El universo tiene su ritmo que se desarrolla frente a nosotros sin necesitarnos en el proceso. El eclipse, donde se involucraron Sol y Luna, movilizó las aguas provocando una baja muy importante en sus niveles; provocó una disminución de la luz; bajó la temperatura varias líneas; hubo muchas nubes y viento presentes, que disminuyeron al finalizar el evento. ¿No nos hace reflexionar esto? El ser testigo de esto, ¿no nos moviliza y nos hace entender que estamos usando por unos pocos años algo que, sin necesitarnos, seguirá estando luego que nos vayamos?

Frente a esta grandiosidad que nos impulsa a vivirla con otros seres tan pequeños por fuera como nosotros, pero desde nuestra eterna grandiosidad interior, me sentí profundamente conmovida y quise compartirla con ustedes, dondequiera que estén.



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