Somos responsables de lo que vivimos

«Haz que el Ahora sea el foco principal de tu vida.» Eckhart Tolle
«Ay que pesado que pesado, siempre pensando en el pasado, no te lo pienses demasiado, que la vida está esperando…» Grupo Mecano

Hoy es casi una moda hablar de la importancia de mantenerse presente, en el aquí, en el ahora. Cada vez se habla más sobre estar conscientes y atentos a lo que decimos, a lo que pensamos. También se dice que la meditación es una actividad crucial para lograrlo.

Cuando exploramos las causas de nuestros malestares hoy: enfermedades, abandono, angustia, violencia, rabia, rechazo y escasez, todas provienen del pasado o de la reacción de OTRA persona.

No nos damos cuenta de que la causa proviene sólo de nosotros mismos, de la elección que hicimos, de la decisión que tomamos.

Esto no es fácil de digerir. Darnos cuenta que somos responsables de lo que sentimos y vivimos hoy, es difícil y a veces doloroso.

¿Esto quiere decir que mi dolor de cabeza es mi responsabilidad? ¿Qué mi situación económica actual es porque yo así lo decidí? ¿Qué el rollo que tuve con mi pareja es por mi culpa? Así parece.

¿Víctimas del pasado?

somos-responsables-1Cada acción proviene de un simple pensamiento, de una cadena de emociones. Cada palabra hacia ti u otra persona encierra una gama de sentimientos poderosos y capaces de crear realidades serenas, inspiradoras o, por el contrario, llenas de estrés, angustia, enfermedad y confusión.

Mantener la mente en el pasado no sólo es estéril, también es frustrante y emocionalmente agotador. Que nuestra mente se vaya constantemente al pasado reviviendo recuerdos es sólo otro hábito que hemos aprendido; uno más de muchos que tenemos. Por lo general estos recuerdos vienen «condimentados» con un montón de emociones que en su mayoría tienen relación con el reproche, la culpa y/o la tristeza. Esto se escucha en boca de otros o –lo que es peor– en una voz interna que nos dice: «¿Por qué no hice…?», «Debería haber hecho…».

Siempre podemos volver a elegir

Las situaciones no tienen por qué repetirse, cada experiencia, cada circunstancia es nueva, es diferente.

Si vemos que situaciones que quedaron atrás se repiten en nuestra vida debe ser que aún no hemos aprendido la «lección» y aparecen de nuevo como una oportunidad para que las reconozcamos y tomemos decisiones diferentes frente a ellas.

Si atraemos al mismo tipo de persona en el trabajo o en la relación de pareja… El mismo jefe con otro género, la misma pareja con otra cara. Si experimentamos los mismos dolores en las mismas zonas y pensamos «. ¿Por qué me da este dolorcito si yo hice el tratamiento?». «¿Por qué continua esta enfermedad, será que nunca me voy a curar?»… Obsérvate.

Mantenerse presente es una decisión consciente, responsable y VITAL

El amor, el bienestar y la calidad de vida «aparecen» cuando nos damos cuenta de que nuestras decisiones no dependen de nada de lo que sucedió en otro momento, y que las emociones que se generan de esos recuerdos ni siquiera son reales, ya son cosa del pasado, ya no están «presentes».

Observar, aceptar, reconocer y elegir de nuevo

La memoria no se va a borrar como el disco duro de la computadora. Pero la forma de relacionarnos con esos acontecimientos va a cambiar para nuestro beneficio.

Comencemos a darnos cuenta que somos libres creadores y responsables de nuestro presente.

Foto: Rafael Vizcaíno



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