Soy la ex

«Hola, soy la novia de… ¿sabes? decidí valorarme a mí misma. No fue fácil, fue un proceso lento de desapego, pero poco a poco lo logré.

Llegó un momento en que pude decirle que estamos perdiendo el tiempo, que no creía en sus promesas y mucho menos en su actitud de víctima. Logré decirle que llevamos casi tres años y aún seguíamos en lo mismo, de novios, con la viajadera –ella vive fuera de la ciudad y era quien se movilizaba- y que él seguía creyendo que estaba soltero. En fin, no es que esté feliz, pero me siento más tranquila…

Te escribo porque fuiste parte importante en mi relación, me apoyaste aunque eras amiga de él, me hiciste ver una realidad paralela que yo no sabía que existía. Ahora me cuesta creer en los hombres, pues él se muestra como una gran persona, respetuosa, pero es mujeriego y mentiroso. Me sigue escribiendo a diario, me dice que me estoy equivocando, que él siente algo bonito por mí, que el tiempo me demostrará que es verdad, que lo llame, que puedo contar con él, en fin, ya sé que clase de persona es y entendí que él no es lo que deseo para mi vida.

Bueno, soy la ex de … Estaba ciega y leerte hizo la diferencia. Tenía todo en las narices y no era capaz de ver».

Hace 6 meses, inspirada en su historia, que se entrelazaba con una vivida por mí con el mismo «él» hace 20 años, escribí ¿Quién es «la otra»? Hoy recibí este maravilloso mensaje de ella, quien tomó las riendas de su vida y, con toda la mujerabilidad posible se arriesgó a la soledad, a mirar hacia adentro, a vivir desde sí misma.

Dejó de ser otra más, para ser la ex, con todas las consecuencias positivas que conlleva una decisión como esta, dolorosa, pero en la verdad.

En mi experiencia, luego de que abrimos los ojos, como dice ella, y comenzamos a mirar hacia dentro de nosotras mismas, inicia un proceso de auto-reconocimiento que no termina nunca más y nos permite crecer cada vez más en el Amor concreto hacia nosotras mismas. ¿Nos equivocamos? ¡Pues sí! Pero cada vez menos, nos damos cuenta de los engaños más rápido, hasta que logramos detectarlos antes de iniciar una relación. Entonces, comienzan a llegar a nuestras vidas hombres sanos, con valores y ganas de amar de verdad. Eso ocurre porque comenzamos por amarnos a nosotras mismas y así inicia el círculo virtuoso del Amor que solo puede atraer Amor.

 



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