¿Te cuesta tomar decisiones?

¿Te cuesta tomar decisiones?

¿Tienes decisiones pendientes por tomar en los actuales momento?, este artículo es para ti.

Decisiones (Ave María), cada día (sí, señor)

Alguien pierde, alguien gana ¡Ave María!

Decisiones, todo cuesta

Salgan y hagan sus apuestas

¡Ciudadanía!

Rubén Blades

Muchas personas gastan dinero (a veces mucho) en lecturas de cartas, tabaco, caracoles y otros menesteres sin comprender que eso que nos pasa siempre es producto de las decisiones que tomamos e incluso de las que no tomamos. Las cartas siempre están sobre la mesa y la vida nos lleva a tener que elegir con cual o cuáles nos quedamos, elecciones que se transforman en procesos constantes, no son eventos de un solo día.

Es en los momentos de decisión cuando se forma tu destino. Tony Robbins

Desde decisiones sencillas hasta más complejas, conscientes e inconscientes. ¿Me tomo el café negro o con leche o no me lo tomo? ¿Salgo en mi carro o en el transporte público? ¿Compro o no la póliza de seguro? ¿Me quedo con el empleo que tengo o busco otro? ¿Estallo en un arranque de ira o respiro y me calmo? ¿Sigo con esa persona o paso la página para permitirme otra? Y así podríamos listar infinitas decisiones que estamos tomando en cada momento.

Este proceso mental de seleccionar entre opciones es tan único como lo son las personas que los toman siendo el patrón común el hecho de tener que optar entre opciones ante situaciones de la vida, siendo el número de opciones posibles un elemento vinculado a la inteligencia, a la capacidad de ver caminos, de forma que, mientras más desarrollada esté tu inteligencia, más capacidad tendrás de vislumbrar alternativas.

También tiene que ver con la seguridad personal, la autoconfianza porque ¿Cómo podrás aventurarte a decidir sino crees en ti? Y así vemos personas que se quedan lamentándose o quejándose por tener que decidir o consultando a un gran número de personas (algunas hasta consultan en las redes sociales).

Se relaciona además con el miedo y la ansiedad, con esa capacidad de enfrentar porque el elegir una opción no solo implica renunciar a otras sino que además implica un riesgo ¿Y si la decisión no es correcta? De modo que esa capacidad de enfrentar el temor tiene que ver mucho en el proceso.

La toma de decisiones requiere también un buen nivel de tolerancia a la frustración porque puede que tu decisión no sea la correcta y eso está bien siempre y cuando no lo veas como un fracaso sino como ganancia de aprendizaje y seas capaz de volver a empezar girando hacia una decisión diferente pero crecido sin duda alguna.

Soltar la presión por decidir rápidamente suele ser un gran aliado, claro que hay situaciones que ameritan ese ¡Ya o ya! pero, generalmente no pasa nadas si nos permitimos unas horas o días para digerir, calmarnos, pensar. Tomar decisiones en momentos de mal humor o rabia suele ser una decisión desafortunada. “No tomes una decisión permanente cuando te encuentres en una situación emocional temporal.” Anónimo

Trata que las decisiones que tomes sean tuyas, ten presente que quien tendrá que lidiar con los resultados buenos o malos eres tú: claro que dependiendo de la complejidad de las selecciones a realizar puede resultar conveniente además de tomarse el tiempo necesario para pensar el consultar con opiniones expertas y de gente que nos valore y aprecie pero de allí a delegar en otros las decisiones de tu vida hay un paso enorme.

Cuando tomas la decisión correcta, realmente no importa lo que otros piensen. Caroline Kennedy

Tu intuición o voz interna siempre debe ser escuchada, esa voz que suele tener mucho que ver con el sentir interno y que está teñida por el procesamiento de nuestras experiencias es de gran ayuda en momentos de decisiones. ¡Escúchala!

Para finalizar es fundamental pasar de la decisión a la acción ya que quedarnos en una decisión tomada es un absurdo, nada pasará, el siguiente paso es ejecutar con valor aunque haya miedo y observar sin apegarte a los resultados de modo que si se requiriere hacer ajustes estés preparado mentalmente para hacerlo.

Una decisión real se mide por el hecho de que has tomado una nueva acción. Si no hay acción, no has decidido realmente. Tony Robbins

Vamos, ¡Tú puedes! Toma el control aunque te equivoques, recuerda que a veces las peores decisiones se convierten en las mejores historias.

Image by Sophie Janotta from Pixabay 



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