¿Te has preguntado si la distancia para alcanzar tu felicidad es tu miedo a soñar?

Puede que sueñes una fantasía o acerca de algo que deseas ocurra en tu historia de vida. Sea como sea, anhelas crear. Crear algo distinto, según tu criterio y a tu antojo, hecho a tu medida. Soñar te permite escribir, producir, dirigir y realizar tu propia película mental. Puedes crear una historia fantástica sobre lo desconocido o una muy real de lo conocido.

Reflexiona: si la realidad que contemplas es una interpretación de tu cerebro según tus experiencias previas y tus expectativas y que, además, pasan muchas más cosas de las que te enteras que pasan; cómo será entonces si contemplas desde tu imaginación… Estamos hablando de la potencia del infinito. Tu cerebro no sabe distinguir sueño de realidad, por lo tanto, dispara todos los sensores emocionales y biológicos para llevar a cabo la acción pertinente e inevitable; ¿sabes por qué? porque todo lo que piensas está en movimiento creando una energía forma que se proyecta sin cuestionar el contenido. En corto: si lo puedes imaginar, lo puedes crear. Por algo la sabiduría popular dice: Cuidado con lo que sueñas. Porque desde ese minúsculo instante estás creando tu realidad.

No quiero decir con esto que debemos censurar nuestros sueños y fantasías; ¡por favor, no! Quiero que comprendas que has de ser muy consciente de qué y para qué sueñas. Es una pérdida de energía y de tiempo invaluable soñar con cosas que no tienen sentido para tu verdadero propósito y manifiesto personal de vida, que carecen de congruencia y que nacen de un vacío interno, de la necesidad o del simple capricho. Busca que tus sueños y deseos sean coherentes con tu esencia, revisa si vibran armoniosamente en tu mente, en tu cuerpo y en tu alma.

Soñar sin rumbo y a la deriva conduce a la inconsciente evasión de la realidad, saboteando cualquier chance de descubrir respuestas fantásticas, paraderos increíbles y soluciones impensables

¿Quieres una vida plena, satisfactoria… feliz? Trata de soñar con aquello que quieres y coloca allí todo tu poder creador, el que te otorga la ilusión que te saca de la cama cada mañana, que te colma y llena de vida. Así pues, cumplirás también con un doble designio: salud mental, espiritual y física y posibilidades de realización sin igual.

¿Sabes que el deseo cumple la función de fijar el rumbo que tomará tu historia personal y que hay una relación de causa y efecto entre soñar y alcanzar?

El rasgo más destacado de la fantasía mágica es querer tener sin hacer y hacer sin ser. Sin embargo, el móvil más importante del deseo es el conocimiento personal de lo que se quiere ser, para luego hacer y así, tener. El tener debe ser consecuencia lógica del hacer y, a su vez, el hacer consecuencia del ser consciente y responsable; entonces,  soñarás desde el ser crecido, honesto y libre para manifestarse generoso y llegar hasta donde quiera.

Crecer es hacerte responsable de ti mismo, incluyendo tus deseos y sueños más preciados, temidos, anhelados.

¿Te has preguntado si tu afán de soñar sin alinearte con tu ser esencial se debe a no tener que enfrentar la responsabilidad que deriva del deseo porque en el fondo no te crees capaz?

¡Atrévete¡



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