Te olvide tanto que al regresar no supe quién eras

triste

Hoy tuve una dosis de Inspirulina y quise compartir esto con toda la comunidad.

Te olvide tanto que al regresar no supe quién eras
La luz se fue por un instante, no supe qué hacer, mi repertorio se había agotado con tantas idas y llegadas de luz, una y otra vez. ¿Qué hacer?, ¿Que inventarme?, Milagrosamente mi mente decidió tomar la iniciativa… “voy a pensar”, me dije.

Inicié lentamente el calentamiento mental, algunas frases aparecían y se iban, algunas imágenes surgían y se desvanecían, y por un breve instante rostros comenzaron a saludarme, algunos de mi niñez, otros de mi adolescencia, otros de amores perdidos; y sigilosamente fue ganando espacio su rostro, evidentemente era muy apreciado por mi subconsciente, le recordaba claramente sin saber el lugar exacto de nuestro encuentro divino.

La marcha furtiva se detuvo, y allí frente a mi pálidos ojos y sorprendida mirada estaba contemplándome fijamente; ¿Te conozco?, le pregunte, y el rostro sabía que le conocía, una sonrisa pícara y retraída evidenciaba que sabía mucho más de mí que lo que podría yo saber.

Sus gestos, movimientos, miradas, y tal vez pensamientos que se vislumbraban me reflejaban que le conocía de algún lugar, mi memoria había sido arrasada años atrás por heridas sin sanar, mis recuerdos habían sucumbido ante el dolor, era una nueva persona, tan nueva que no recordaba nada de su pasado; probablemente este rostro pertenecía a mi pasado oscuro, tal vez era parte de mi hermosa niñez, o simplemente podría ser alguno de los rostros que me enviaron al hospital del alma.

Muchas veces he anhelado en lo más profundo de mi ser que al cerrar los ojos las cosas malas desaparezcan, el momento de dolor se vaya o la herida sane, pero los he cerrado y al abrirlos nada pasa, todo sigue igual, nada se transforma, solo fueron unos segundos de tranquila oscuridad que se fueron por una realidad llena de luz y ruido.

Es verdad, nada se esfuma por sí solo, debemos dejar ir lo que nos daña y lo que no nos conviene. Debemos asumir el compromiso de dejarlo ir, no autocensurarnos, no autoengañarnos, simplemente tomar la decisión de dejar todo atrás, expresando de manera consciente todo el dolor que te hace sentir, tomando la responsabilidad de ser feliz, centrándose en el presente y en el futuro.

Ahora es el momento de dejar ir lo que te duele de verdad. Deja ir el pasado y deja de revivirlo. No se puede deshacer el pasado, todo lo que puedes hacer, es hacer hoy el mejor día de tu vida.

Cuando te enfocas en el aquí y ahora, tienes menos tiempo para pensar en el pasado. Cuando los recuerdos del pasado se deslizan en tu conciencia (ya que están obligados a aparecer de vez en cuando), identifícalos. Después céntrate de nuevo en el presente.

Hemos llenado nuestras vidas con sentimientos de dolor y hay poco espacio para algo positivo. El perdonar es una decisión a tomar para que la alegría inunde de nuevo tu corazón. Liberar perdón es liberar tu vida.

Haz intentado olvidar los malos comportamientos de otra persona, y no ha sido fácil, pero la verdad es que el perdón libera, las personas merecen nuestro perdón. A veces, nos quedamos atascados en nuestro dolor y nuestra terquedad, que ni siquiera podemos imaginar el perdón, que no es un signo de debilidad, sino una manera de empatizar con la otra persona y tratar de ver las cosas desde su punto de vista.

Hoy es importante perdonarte a ti [email protected], si lo haces, podrás seguir una nueva carrera, y tomar fuerzas para seguir adelante, perdona, olvida, pero no llegues al olvidar tanto sin saber quién es esa persona, recuérdala como algo o alguien que paso y te ayudo a crecer y ser más fuerte, [email protected] y [email protected]

Hoy es un buen día para perdonar.

Tu amigo @norbeyrodriguez
Comunicador / Teólogo / Coach
[email protected]



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