¿Te permites ser tú mismo y expresarte libremente?

No basta con querer ser «alguien» o «algo» para lograr prosperidad, plenitud y bienestar.

Para ello, es necesario actuar con convicción desde el corazón sin nada a cambio esperar. Para ello, es necesario alinearnos con nuestra misión personal y preguntarme si lo que hago o lo que logro ayudará a alguien más, si lo beneficiará y no sólo que sea para mi beneficio personal. Es así como podemos lograr una mejor sociedad, una mejor nación, un mejor planeta. De lo contrario, sólo estaré dándole poder a mi ego, a mi mente que entra en juego. Me encuentro cada día con personas con miles de títulos, postgrados, diplomados y másteres, que no ejercen su labor con amor ni mucho menos con vocación, sólo por beneficiarse económicamente, sin importarle la salud ni el bienestar de su paciente, alumno o cliente. Así mismo, me encuentro con aquellos que intentan ser iguales que el resto, que actúan desde el miedo, queriendo ser igual o parecer a otro. Ciertamente todo esto viene de una carencia o necesidad y lo que se hace con esta intención siempre irá destinado al fracaso. En cambio, lo que se hace alineando intención y acción, desde el corazón en pro no sólo de mi bienestar personal sino de muchos más, siempre traerá buenos resultados y dará sus frutos. Y no basta con quererlo, hay que prepararse para ello. Hay que estudiar, disciplinarse, obtener conocimientos y no sólo aparentar o decir que hago o soy tal cosa porque Dios me dijo o porque me llegó la idea del cielo. Dios te da un talento sí, pero también debes esforzarte, pulirte y prepararte para ser integral.

Puedo decir que soy sanadora holística o que soy asesora de salud o profesora de yoga sin tener un aval y desde mi egoísmo y mediocridad, perjudicarme no sólo a mí, sino a muchos más. Y escribo perjudicarme a mí porque malas acciones llevan a malos resultados y buenas acciones a buenos resultados. Dharma y karma. Honro, agradezco y bendigo a cada uno de los seres que con humildad me han permitido aprender de su solidaridad, de su bondad, de su integridad, de su labor de servicio y de su amor sin condición. También agradezco a cada uno de los seres que me permiten aprender como no deseo ser y como puedo mejorar cada día más. Siento que en la vida no hay competencia, pues eso está en la mente y viene del ego. La competencia es con nosotros mismos, para ser mejores seres humanos cada día. Si tomamos conciencia de que cada ser es único y diferente, de que cada ser tiene dones, habilidades y talentos únicos, los humanos no perderían tanto tiempo en sentirse mejores o inferiores que otros, o en competir. Más bien invertiríamos ese tiempo y esfuerzo en lograr la unión, pues todos somos UNO y cada uno puede aportar desde su talento y habilidad única una semilla mágica que más adelante podrá germinar y en hermandad podremos cosechar. Gracias a ustedes, que saben quienes son, que me muestran como reflejo, lo que deseo ser y tambien lo que no. Les amo. Les honro. Les agradezco. Les libero. Aprende y emprende. ¡Sé, sólo SE! Soy Luz Amor Vibración. Namaskar



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