Teje, teje la telaraña

Hay momentos en los que sentimos como una especie de mar de fondo que nos empuja hacia atrás.

Para aquellas personas que retroceder en la vida es impensable y presumen de que “para atrás ni para coger impulso”, este acontecimiento debe ser devastador. Insistirán a como dé lugar en recuperar lo avanzado y proseguir sin tiempo para entender ni para recuperarse. Otros desistirán de inmediato, ya sea por sabiduría, flojera o estupidez.

Pocos saben que en el empeño de perseverar sin consideraciones ni contemplaciones están las trampas de la sombra, que al acecho del momento preciso, no retrasa su entrada en escena aportando una serie de episodios que exigirán toda tu atención, tu energía ya menguada y una dirección ya también algo desorientada.

Pocos se dan cuenta que con el inmenso esfuerzo de seguir sin tregua, pase lo que pase, no solo no recobran ni avanzan, sino que quedan hechos añicos y, en algún momento, sucumben.

Resulta que ambos, seguir o parar, tienen su importancia y repercusión. La clave es acertar cuándo seguir sin pausa hacia adelante embistiendo el mal tiempo hasta alcanzar la seguridad que nos permita parar y analizar la situación con más calma o cuándo parar y reconocer que unos pasos más atrás quedó un “punto suelto” que aún tenemos el chance de retomar.

¿No te parece extraordinario descubrir que tienes una oportunidad para recomponer algo que no está permitiendo que avances ligero?

Aquello que con tanto empeño desprecias y quieres dejar atrás no queda en la nada ni en el olvido, permanece rodeando y mermando tu realidad actual, ésta que escogiste y defiendes a como dé lugar sin entender por qué, en algún punto de un camino u otro, vuelves al mismo lugar. Lo “otro”, aquello a lo que renuncias y reniegas, es una verdad deshonrada y actuará.

¿No ves que de tanto no darte cuenta, tu espíritu, después de encender algunas alarmas, desata un vendaval que con la corriente te arroja de nuevo al punto de quiebre, obligándote a mirar los nudos que vas dejando atrás?

Toma la oportunidad de destejer y retomar el tejido de tu historia personal cuando aún estás a tiempo, en vez de forzar y nadar contra corriente.

Verás cómo aquello que te pesaba u oscurecía, sanará. Reconciliada, será aliada de tu realidad actual porque es parte de tu verdad y como una semilla brotará, generosa, nuevas oportunidades.

Te sentirás reconfortado y a gusto contigo mismo.

Ahora ligero y habiendo sumado fuerzas, ganas en impulso y llegas más lejos…

… para dar un gran salto siempre caminas para atrás midiendo que la distancia te dé para tomar el impulso necesario que te alce hasta el otro lado…



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