Ten paciencia

La paciencia es el resultado de acudir al amor y a la confianza que reside en tu interior.

Cuando logras soltar el apego a los resultados y las preocupaciones acerca de cuándo vas a llegar a tus metas o cuándo van a ocurrir tus deseos, comienzas a disfrutar del momento en el que te encuentras y permites que tu jornada se convierta en un proceso pacífico, armonioso, e incluso divertido.

Al aceptar que cada situación en tu vida está ocurriendo con un propósito específico y perfecto, logras desprenderte de los pensamientos de ansiedad, liberándote de la necesidad de controlar las personas y los sucesos.

Centrarte en el presente te permite fluir y encontrar resoluciones maravillosas que antes no podías ver.

La paciencia surge espontáneamente cuando sigues el camino que te señala tu Guía Interna y no los dictados de tu entorno. Así reconectas con el amor que reside en tu interior, el cual te revitaliza y te llena de comprensión. Entre más amor permitas que fluya en ti, mayor es la fortaleza que experimentas. Abrirte al amor te da la fuerza para atravesar momentos que parecían interminables o circunstancias vistas como insoportables.

La paciencia procede de la Fuente Creadora que reside en tu interior. Ella es la Fuente de amor incondicional que te enseña a saber esperar y a confiar en que tus experiencias siempre te darán la oportunidad de crecer y evolucionar, aunque a primera vista no lo parezcan. Esta Fuente es todopoderosa y te habla a través de tu Guía Interior, llenándote de sabiduría para hacer de la paciencia la ciencia de vivir en paz.

Eres tú quien elige abrir la comunicación con tu Ser Interior. Cuando lo haces, tu entendimiento de la vida se eleva y, con él, la certeza de que estás capacitado para trascender todo reto que se presente en tu experiencia humana. Así reconoces que cada situación te está llevando al descubrimiento personal y, en última instancia, a la realización de tu verdadero y grandioso Ser.

Para experimentar la paciencia se requiere de la ayuda del amoroso Maestro o Guía que reside en ti. El desarrollo de la paciencia será una realidad en la medida en que permitas a este Guía mostrarte la alternativa de solución a toda situación.

Pide a tu Guía Interna que te enseñe a desarrollar fortaleza y voluntad para seguir ésta sabiduría interior. Cuando tienes la humildad para pedirle su ayuda, permites que tu mente se abra y tu disposición se establezca. Desde este estado mental renovado, lograrás atraer los medios requeridos para vencer cada obstáculo que se vaya presentando.

Elegir ver las circunstancias con amor es la clave para lograr la paciencia.

El amor por ti mismo y por los demás aligera y desvanece cualquier carga.

El amor es el motor que te permite seguir adelante, persistir y demostrarte que tu realidad siempre puede ser más grandiosa de lo que jamás pensaste.

¡Hoy elige vivir en paz y tener paciencia!

El cambio siempre nace de la amorosa disposición en ti.

Esto te puede ocurrir aquí y ahora, en el presente.

Ten paciencia  

 «Los que están seguros del resultado final

pueden permitirse el lujo de esperar, y esperar sin ansiedad.

Para el maestro de Dios tener paciencia es algo natural.

Todo lo que ve son resultados seguros

que ocurrirán en un momento que tal vez aún

le sea desconocido, pero que no pone en duda.

El momento será tan apropiado como la respuesta.

Y esto es verdad con respecto a todo lo que ocurre ahora

u ocurra en el futuro.» 

 

– Un Curso de Milagros – 

 


Deja tus comentarios aquí: