¿Tenemos igualdad de oportunidades?

¿La igualdad de 0portunidades existe?, ¿existe realmente la igualdad en la vida?, ¿qué pasa cuando esperamos que las cosas sean iguales o justas?, ¿qué pasa cuando todos queremos ser tratados de la misma manera? ¿esperamos que todo sea justo en nuestra vida?

¡Yo pienso que no! No creo que alguien que nazca en Latinoamérica o África en condiciones infrahumanas tenga igualdad de oportunidades que uno que nazca en cuna de oro. No creo que haya igualdad física para una persona que esté sin brazos ni piernas a uno que sea normal.

¡No pienso tampoco que esperar la igualdad en tu vida pueda hacer algo para que te superes! Yo pienso que tenemos igualdad de posibilidades, ya que las posibilidades son creadas por nosotros, y las oportunidades son creadas por el ambiente.

Cada vez que nos levantamos en la mañana empezamos a crear nuevas posibilidades de escoger qué es lo que queremos en la vida…sin importar lo que esté afuera de ti, cuando nosotros esperamos las oportunidades, debemos esperarlas desde afuera de nosotros y estar preparado para tomarlas, por eso dicen que la suerte es la unión de la preparación y la oportunidad. Ahora me queda la siguiente pregunta en mente: ¿qué hace que ciertas personas, con situaciones “desiguales” hayan podido traspasar la barrera? ¿qué motiva a una persona con discapacidades físicas a no ser incapacitado? ¿qué motiva a una persona a no conformarse con la igualdad y querer ser diferente? ¿qué hace que una persona desarrolle su potencial de una forma tan grande que configura su destino de forma diferente?, y ¿qué hace también que una persona que “lo tenga TODO” sea tan miserable?

© Copyright 2010 CorbisCorporationQué te parece este ejemplo:  la carrera de velocidad atrae a los corredores más rápidos del mundo, para llegar a las olimpiadas tienes que ser el mejor de tu país. Bueno, en las olimpiadas que se hicieron ahora en China al final de la carrera se le dio al primer lugar una medalla de oro y un puesto en la eternidad como ganador de ese año, al segundo una medalla de plata, al tercero una de bronce ¿y al cuarto lugar? ¿qué se le dio? Nada, cero, niente, caput, nothing. Y me imagino al manager diciendo: lo siento, hermano, solo eres el cuarto hombre más rápido del mundo. Ya va, ya va… qué injusto  y completamente desigual que el cuarto hombre más rápido del mundo  le haya quedado el recuerdo de que estuvo allí, el cuarto hombre que más o menos habrá llegado 2 segundos como mucho más tarde que el número 1, ¿por dos segundos? Y no recibió nada.

Así es la realidad muchas veces en nuestra vida. Lo que debemos hacer es: SER CADA DIA MEJORES de cómo fuimos ayer, allí está la clave. No esperar. SER-HACER-TENER.



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