¿Tienes un día difícil? ¿Mal humor? ¿Poco tolerante?

A todos nos sucede, no siempre comenzamos el día con una sonrisa y emocionados por lo que está por llegar.

Y en la medida que se empieza a desarrollar esa cápsula de 24 horas, el deseo de que solo nos comprendan y entiendan por lo que estamos pasando aumenta.

Me gustaría que regresáramos un momento a la sección de matemáticas con una suma que constantemente experimentamos en nuestra vida.

Una persona enojada + una persona feliz = dos personas enojadas.

Si vas a ser intolerante, crítico, cínico o sarcástico no puedes preguntarte «¿por qué yo?» cuando los demás utilizan contigo las mismas acciones, o cuando todo el mundo parece haber perdido su equilibrio.

Cada uno de nosotros debe examinar su propio comportamiento y decidir poner un alto a las armas que utiliza en su vida diaria. ¿Armas? Sí, estas armas son nuestras propias palabras cuando elegimos reaccionar de manera reactiva.

Una vez que podamos observar nuestra vida diaria y ver que estamos dando pasos grandes en la forma en que aceptamos las creencias, opiniones y comportamientos de los demás, solo entonces podremos esperar ver las personas a nuestro alrededor tratándose con tolerancia y dignidad humana.

Así que recuerda, no todos podemos ser el centro de atención, haz el esfuerzo de salir de ti mismo porque como sabrás, si quieres un mejor trato a tu alrededor, primero comienza en ti.

 



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