Tierra maravillosa: los Warao y la comunidad transgénero

Para muchos la comunidad transgénero está relacionada directamente con la ciudad: drogas, prostitución, enfermedades; siempre asociada a lo ‘marginal’, a lo rechazado, a lo periférico, a lo anormal. Un sinfín de prejuicios hace que este grupo de personas se vea constantemente discriminado, aislado, ignorado, cuando no menospreciado. 

Deseoso de barrer estos estereotipos, el fotógrafo español Álvaro Laiz se insertó en la húmeda y aislada zona del Delta del Orinoco. Ya había realizado un ensayo sobre las personas transgénero de Mongolia (Transmongolians) en el cual retrataba las condiciones en las que viven (poca inclusión, rechazo, sectarismo), y al enterarse de la existencia de esta comunidad entre la etnia Warao, no pudo sino documentarla también porque encontró un detalle que lo maravilló.

Los Warao son considerados una de las últimas tribus originarias del mundo. Desde hace 8.500 años pueblan los canales del Delta, al este de Venezuela, y desde siempre han creído y respetado la existencia de los Tida Wena, seres que no son ni hombre ni mujer, que siempre gozaron de inclusión en la vida espiritual y económica, y que nunca se vieron discriminados, con aceptación para realizar actividades asignadas a ambos géneros, y con permiso para vestir ropas de mujer. 

El proyecto se llama Wonderland. Esta comunidad transgénero no había sido documentada hasta ahora, y es por ello que el trabajo de Álvaro cobra valor. Desde hace cincuenta años, las cosas empezaron a cambiar: la influencia de la cultura occidental, la altísima mortandad infantil y la expansión de enfermedades como el VIH/Sida amenazan a esta tribu que se encuentra aislada en lo más profundo de los pantanos selváticos. 

La vida es para todos, y a todos nos han sido dados los mismos derechos, más allá del género con el que hayamos nacido y con el que podamos sentirnos conformes, o no. Conocer nuestra historia, reconocer su valor, y aprender del pasado es una vía para rescatar tradiciones que nos hagan estar a la altura de los valores y derechos inherentes a la experiencia humana que todos queremos como amantes del bienestar: la igualdad, el respeto, el amor.

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RadioSi quieres escuchar la entrevista con Alvaro Laiz haz clic aquí.



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