Tipos de autoestima

Tipos de autoestima

Un tema apasionante sin duda alguna es la autoestima, ¿has escuchado hablar de esto?

Vamos a partir del principio que somos seres cambiantes y la vida además es un constante cambio de modo que ¿Nuestra autoestima puede cambiar en momentos? La respuesta es sí por supuesto aunque podemos tener una actitud personal hacia nosotros que prevalece y desde allí clasificar nuestra autoestima como elevada o baja.

Las personas con autoestima elevada se caracterizan por estar satisfechas y amarse como son, reconocen sus debilidades pero no por ello se vienen abajo sino que se enfocan en aquello que hacen mejor, en sus fortalezas conscientes que todos tenemos puntos de luz y de sombra lo que a su vez les da mayor facilidad para aprender de sus errores.

Suelen ser personas independientes, autónomas, responsables de sus actos y con facilidad para establecer relaciones.

Cuando enfrentan situaciones complejas que puedan hacerlos sentir mal tienen mayor probabilidad de sobreponerse y superarlas a la vez que lo hacen en menor tiempo.

En su contraparte, las personas con autoestima baja suelen sentirse poco a gusto con ellas mismas, no confían en sus capacidades y su potencial, a la vez que suelen juzgarse o criticarse constantemente transformándose así en su peor enemigo. Se concentran es sus defectos y puede que no alcancen a distinguir sus virtudes. Su tolerancia a la frustración es baja y suelen verse muy afectados por las situaciones externas y las opiniones de los demás.

En sus relaciones suelen ser dependientes y estar desde el miedo a ser rechazados. La inacción suele presentarse también por el miedo a equivocarse o hacer el ridículo.

Algunos autores hablan de variantes o niveles en la autoestima de acuerdo a su estabilidad:

  1. Autoestima alta estable: los factores externos, como las situaciones adversas o la opinión de otros no altera el valor que se dan a ellos mismos.
  2. Autoestima alta inestable: los factores externos, como las situaciones adversas o la opinión de otros afectan su confianza personal, esto debido a que tienen poca tolerancia al fracaso o a las críticas porque las percibe como amenazantes lo que los lleva a reaccionar con agresión o aires de superioridad.
  3. Autoestima baja estable: los factores externos no afectan la percepción negativa que tienen sobre ellos, su baja confianza personal suele mantenerse estable independientemente de las circunstancias.
  4. Autoestima baja inestable: Hay poca valoración personal pero ante situaciones que percibe como exitosas su autoestima suele subir pero una vez culminado el estado emocional asociado al logro vuelve al punto original bajo.
  5. Autoestima inflada: se habla de una persona que suele mantenerse destacando su superioridad, destacar sus éxitos y tratar de tener siempre la razón lo que les dificulta tremendamente crecer al no ser capaces de reconocer sus errores; de hecho suelen culpar a los demás de lo que ocurre. En este caso no es exactamente autoestima el término sino ego actuando como mecanismo de defensa para compensar la extrema vulnerabilidad interna que se pretende compensar a través de la prepotencia.

Lo cierto es que trabajar en fortalecer tu autoestima es la base del éxito en tu vida, lo importante no es que en algunos momentos pueda tambalearse, a la mayoría le sucede, pero el contar con pensamientos aliados y la mejor actitud no solo hace que puedas resolver rápidamente ese tambaleo sino que la frecuencia de esos episodios de dudas sean los menores posibles.

Y es que la autoestima incide en todo lo que ocurre en tu vida como por ejemplo:

  • La calidad de las relaciones que estableces, relaciones desde el merecimiento en lugar que desde la dependencia.
  • Tu resiliencia ante la vida porque siempre vamos a vivir sacudidas pero es justamente la confianza y el amor personal lo que permite que recuperes el equilibrio y tengas las fuerzas para poder avanzar.
  • Tu proactividad te lleva a hacer que las cosas ocurran más que quedarte esperando un milagro del cielo.
  • Tu éxito profesional.
  • Tu capacidad de comunicarte efectivamente.
  • El poder establecer límites en los cuales no solo te respetes sino te hagas respetar.
  • El poder tomar decisiones sin tener que consultar a los demás.
  • La capacidad de levantarte después de caer y ver aprendizajes donde otros ven fracasos.

Podríamos continuar enumerando los beneficios de amarte, aceptarte, valorarte, confiar en ti de modo que no hay duda que la decisión de amarte no debe postergarse así como el compromiso de levantarte cada mañana agradeciendo ese nuevo día y comprometiéndote a amarte porque eres un milagro de la vida digno de amor.

Foto de Polina Kovaleva en Pexels



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