Tips de San Valentín para solteros

Que nadie te prive de la alegría de celebrar San Valentín con la misma ilusión adolescente del amor en esta etapa de idealización. Que nada te prive de celebrar el 14 de febrero, ni siquiera, tu estado sentimental. Que seas soltero no significa que debas cerrar la puerta al romanticismo saludable de elevar la autoestima con vitaminas de ilusión. ¡Organiza una cita a solas contigo mismo! Programa una jornada en la que te dediques ese tiempo que con frecuencia no te regalas.

Ver el último estreno cinematográfico; viajar en funicular hasta lo alto de un lugar determinado y observar las vistas de un paisaje de película; comer el menú del día en un restaurante de moda; acudir a la floristería para elegir un ramo de tus flores preferidas para ti; echar un vistazo a tu álbum de fotos para recordar, a través de las imágenes, los momentos más felices de tu vida.

Igualmente, San Valentín es la excusa perfecta para hacerte algún regalo y darte ese capricho que has pospuesto durante los últimos meses. En ocasiones, ante la necesidad del ahorro como un valor financiero, se anteponen otras necesidades más urgentes. ¡Hazte una sorpresa en San Valentín! Una novela de tu autor favorito, un disco de música clásica, una entrada para una obra de teatro, una fragancia primaveral, un artículo decorativo… Son solo algunas ideas que ojalá te sirvan de inspiración. Porque tú eres la persona más importante de tu vida, el amor más real desde el nacimiento hasta la muerte.

Es verdad que San Valentín se ha convertido en una promoción de marketing comercial para incentivar las ventas en los negocios y que el verdadero amor se celebra todos los días. Sin embargo, en una sociedad de prisa y urgencia por lo inmediato, también es saludable a nivel emocional tomar con inteligencia emocional el mensaje de San Valentín, como una invitación para mimarte y quererte hasta el infinito, con frases de amor eterno que puedes decirte a ti mismo.

La vida es demasiado corta como para desperdiciarla con preocupaciones. Pero es lo suficientemente larga como para amar con el corazón. Empezando por ti mismo, y continuando por los que te rodean. Pero eso solo será posible si realmente, asumes la responsabilidad sobre tu propia felicidad como una competencia individual.



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